Grandezas de Nueva Galicia

Grandezas de Nueva Galicia

Gabriel Michel Padilla

Lunes 19 de enero de 1587. Tepic, pasó de largo, error del guía

Salió el padre comisario muy de madrugada de Jalisco y andada una gran legua de camino, llano, llegó aún muy de noche a un bonito pueblo de aquella guardería llamado Tepic. Pasó de largo y andadas cuatro leguas de cuesta abajo entre llenos de tierra muy calurosa en que se pasan muchas barranquillas y ocho arroyos y un río con una oscuridad tan grande que hizo errar el camino a la guía, llegó finalmente temprano a un rancho que unos indios chichimecas cristianos de paz tenían hecho junto a un arroyo allí le dieron de comer e hicieron mucha calidad y descansó un buen rato.

Río Grande de Toluca (Santiago), cruzado en balsa de los indios

Después de haber comido, partió el padre Comisario de aquel rancho y pasado el arroyo sobredicho subió y bajó unas malas cuestas y pasados otros dos arroyos y andadas cinco leguas, llegó muy cansado y quebrantado al río Grande de Toluca, tantas veces nombrado. Pasáronle los indios en una barbacoa a zarzo hecho de palos secos; los demás frailes pasaron por el vado a caballo el río sobredicho; porque aunque llevaba mucha agua por allí va muy ancho y extendido y por ser como era tiempo de seca se pudo vadear; para tiempos de aguas tiene allí un español una barca en que pasa la gente y las recuas o arrias.

Huitzcuintlan al pasar el río, indios boquiabiertos, tierra de mosquitos

De la otra parte del río, junto a la misma ribera, está un pueblo llamado Huitzcuintlan de la guardianía de Centípac (de donde eran los indios que pasaron al padre comisario) y allí estaba el guardián aguardándole con los demás indios del pueblo los cuales le hicieron muy buen recibimiento y estaban todos indios e indias las bocas abiertas abobados y admirados de verle; hace en aquel lugar y en las demás de la guardianía de Centípac mucha calor y hay tantos mosquitos que dan demasiada pena y pesadumbre sus importunas picadas.

Remedio para los mosquitos. Chile, miel, lesas y tortugas de ofrenda

Para remedio esto, se usan en aquella tierra en las camas, pabellones hechos de mantas de algodón y aún no bastan; entonces no había muchos de esos animalejos por ser tiempo seco el mejor de todo el año, más con todo esto fatigan mucho. Los indios de aquel pueblo hablan una lengua llamada pínutl, detúvose con ellos el padre Comisario aquel día y el siguiente, que fue la fiesta de San Sebastián en que les dijo misa y acudieron a oírla y a verle otros muchos indios de aquella comarca y entre ellos algunos chichimecas de la sierra.

Chichimecas: manojos de flechas aderezadas en señal de paz

Ofreciéronle gallinas, plátanos, huevos, chile, miel, lesas y tortugas y los chichimecas que eran cristianos le presentaron en señal de paz y sujeción  manojos de flechas aderezadas y puestas a punto.

Martes 20 de enero de 1587. Llegada a Santiago Tecomatlán

El mismo día de San Sebastián, salió el padre comisario de Huitzcuintlan después de comer y andadas dos leguas cortas de camino muy llano, llegó a otro bonito pueblo de los mismos indios pinutles y de la misma guardianía de Centípac llamado Santiago Tecomatlán.

Recepción con chichimecas deformes, danza de negros con tamboril

Estaba toda la gente junta y recibiéronlo con mucha fiesta y solemnidad hubo chichimecas contrahechos (anormales) de pie y de a caballo que con limones ceutíes (de que por allí hay muchos y muy grandes) se tiraban unos a otros y recibían los golpes en las adargas muy pintadas que llevaban; hubo también una danza de negros también contrahechos los cuales al son de un tamboril y una flauta danzaban muy graciosamente, los unos y los otros fueron delante del padre comisario hasta llegar al patio de la iglesia donde era tanto el concurso de gente y los que acudían a besarle la mano y el hábito que no le dejaban andar; gente por cierto muy devota y sincera.

Misa a Santa Inés. Fiesta, gallinas, batatas, ostras, pescados y plátanos

Allí en Santiago celebró el padre comisario otro día de fiesta de Santa Inés devota y abogada suya a la cual acudieron los indios de aquel pueblo y de otras vecinas a regocijarla, y a oír como si fuera día de pascua, y ofrecieron muchas cosas de comer unos trajeron gallinas, otros batatas, otros plátanos, otros ostras frescas en piedra y otros pescados del mar del sur que está cerca de allí.