¿UN MUNDO SIN FILOSOFÍA? O ¿UNA FILOSOFÍA SIN MUNDO? / I
Alfonszo Rubio Delgado
Primera parte:
Ronda en los países europeos y por ende en muchos países tercer mundo-, el efecto antifilosofía. Así como el efecto tequila, el efecto vodka o algún tipo de estos efectos ponen a temblar la economía del planeta; el efecto antifilosofía pone a temblar a los filósofos del orbe. Tanto filósofos oficiales cuyo pago procede de las cajas del estado, como aquellos que maman directamente de la ubre de Sofía, ha evidenciado a muchos advenedizos de la filosofía. Mismos que en época de vacas gordas e instituciones de amplios recursos, se pasean por aquí y por allá luciendo su amplia barba y costosa vestimenta. Solicitando ser reconocidos como filósofos. Pero sin hacer los méritos que la filosofía encomienda a los que le son propios. Que abundante y bien dotada está la ubre de la filosofía europea que incluso por declarar el fin de aquella, le paga a unos hombrecitos considerados en aquellos lares, filósofos. Pues por estar en crisis y haberse perdido un tanto el concepto en sí de lo que es la filosofía, cualesquier pensador de cualesquier materia puede ser filósofo. Y como el afán utilitarista de los países en vías de extinción exige resultados visibles, la filosofía ya no es rentable. Es necesario activar el botón de autodestrucción. Y los sacrificados en esta difícil y noble tarea, son los muy cotizados mártires filosóficos europeos. Estos cuentan con nombre y apellido. Entre ellos se encuentran Derrida, Foucault, Gadamer, Levinas etc. Estos grandes héroes han proclamado el fin de la filosofía. Ya no queda mas que hacer. Ellos, al parecer son los máximos exponentes de la filosofía universal. Le han hecho creer que ésta ya no tiene para donde. Ya cumplió su cometido. Cerrar el penoso capítulo de la otrora gloriosa y abundante en conocimiento, la Filosofía, es su noble misión.
Pero ¿en verdad sabrán estos tipos, de lo que se habla exactamente cuando se habla de Filosofía? Sus formas expresivas tienen un fuerte tufo wittgensteiniano inicial, el cual no lograron superar. Sus alegatos en torno al lenguaje son tan estériles y faltos de filosofía universal, que han terminado por enrarecer el ambiente filosófico mundial. Al grado de perder el rumbo y hacer declaraciones que cualesquier filósofo con un mínimo de honestidad rechazaría. Pero el problema que aqueja a los filósofos mencionados no es en si el problema de la filosofía. El desembocar en una ramificación estéril de la Filosofía no es problema de esta disciplina. Lo es de los individuos que creen llevar la voz cantante en el área citada. Mismos que, como flautistas de Hamelin, llevan tras de sí a un grupo enorme de seguidores que pretenden ser junto con sus guías, los enterradores de nuestra máxima disciplina. Las plañideras filosóficas se han regado por todo el planeta. Lloran la muerte de la filosofía. Su sentir ha sido acompañado y aplaudido por los buitres que custodian los fondos monetarios del orbe. Es conveniente que, para una mejor recaudación monetaria, se callen los filósofos.
Pero es necesario entender claramente tres conceptos. Mismos que debieran de abordarse desde la formación misma de los filósofos. La primera: que es la Filosofía. La segunda: que es un filósofo. Y la tercera: que es un pseudofilósofo.
Entiendo por Filosofía a la interpretación de la realidad en su conjunto. Esto es que toda teoría abarcante del saber universal, a través de un método rector merece el nombre de Filosofía. Esto en relación con las ciencias particulares. Luego las áreas propias de la realidad son estudiadas por cada una de las ciencias. Así lo que estudian las ciencias naturales y las ciencias sociales, abarca toda la realidad. Ahora bien, ninguna de las ciencias, por muy amplia que sea, estudia el todo. Estarán siempre sujetas, las ciencias, a estudiar una parte de la realidad. Por lo que la filosofía es quien interpreta la realidad en su conjunto. Tomando siempre en cuenta el punto de vista científico. Actuando en consecuencia. Propiciando la evolución de las ciencias en general. Luego, el verdadero filósofo es aquel que interpreta la realidad en su conjunto. Para ello utiliza un método producto de su invención (descubrimiento) o de su reinvención. Este método servirá para abordar todos los apartados de la realidad. Así, como ejemplo de este concepto, tenemos el método del acto y la potencia de Aristóteles y la dialéctica de Hegel.
El, pseudofilòsofo sin que con este concepto se menosprecie la labor de estos pensadores, es aquel que se interesa por pensar en torno al pensamiento filosófico que genera una sola ciencia. Pero en ello se corre el riesgo de desprenderse de la rama central de la filosofía. Luego terminar como ramificación estéril. El pseudofilósofo será aquel filósofo de la física, de la biología, de la matemática del lenguaje etc. Son ellos quienes han ocupado el lugar de los filósofos universales. Y por ellos se ha dado la supuesta crisis de la filosofía. Pero de ninguna manera esto indica que la filosofía se encuentre al borde de la extinción. La filosofía universal no es un asunto de democracia implementada entre pseudofilósofos que concluyen que está al borde de su extinción. De esos pseudofilósofos me ocuparé más adelante.
Para asegurar que la filosofía ya perdió utilidad como lo aseguran algunos pseudofilósofos hay que saber en primer lugar lo que se está diciendo. Para esto habremos de entender que relación tiene o debería tener con el hombre común. Aquel que ni siquiera se ha enterado de que existe el concepto “Filosofía”. Como tampoco sabe de los conceptos de Química, Física o reglas gramaticales, y sin embargo los utiliza y aplica en su entorno de forma cotidiana y empírica. ¿para qué sirve entonces la filosofía, al hombre común? Esto es algo muy sencillo. Al hombre de la calle, la filosofía le sirve para interpretar su propia realidad. Pues como dicen los alemanes: “la filosofía es una Weltanschauung”. Es decir, una visión del mundo. Luego, como “cada cabeza es un mundo”, cada individuo está obligado a conocer su propio mundo. A conocerse a sí mismo. A interpretar su propia realidad. ¿quién soy? ¿a dónde voy? ¿Porque estoy aquí? Son algunas de las preguntas cuyas respuestas corresponden a la filosofía individual. De esta forma se pondrá en marcha el proyecto de vida. Es decir, una vida con trazo, con objetivos y con metas. Con determinación y elementos sólidos como la disciplina, que le permitan llegar a cada individuo a ser lo que se proponga. Permitiéndole esta circunstancia integrarse a la sociedad de la mejor manera. En este sentido la filosofía no puede ni debe desaparecer. Está encarnada en las sociedades del planeta. Día tras día los individuos echan mano de ella. Esto de forma consciente o inconsciente. Luego, la falta de filósofos universales ha propiciado que pseudofilósofos asusten a aquellos que sin ser filósofos viven de la filosofía. Ahora bien, es cierto que hay muchos individuos que hoy reconoce el género humano como filósofos. Sus obras son democráticamente filosóficas. Pero de esto, es necesario aclarar algunos puntos oscuros. Muchos de los individuos que hoy tienen vara alta en el campo filosófico, su formación inicial no fue filosófica. Por ejemplo: Wittgenstein. Su formación inicial fue de ingeniero. Luego de manera accidental se topa con la filosofía. De forma un tanto ilegítima, se lanza a desprestigiar y descalificar un mundo casi totalmente ajeno a su formación. Finalmente, y urgido por la honestidad propia de todo ser humano, se desdice. Aclara que los juegos del lenguaje son propios de los seres humanos. Grupos organizaciones, gremios, círculos y demás, tienen sus propios juegos del lenguaje. Pudiera existir un lenguaje lógico matemático, pero solo para una determinada época y un tiempo muy corto. Y para un grupo reducido de personas. A la postre resultaría inútil y obsoleto. Esto, por la constante evolución en todos los aspectos del ser humano, las ciencias y disciplinas que practica. Muy parecido esto a la actitud de algunos adolescentes que, en su momento, al verse atraídos por una actividad artística o deportiva, juran que esa es la actividad a la que en lo sucesivo se dedicarán. A la postre, en la edad adulta, habiendo encontrado otra actividad que concuerda con sus habilidades naturales, se dan cuenta de que su pasión juvenil fue algo pasajero.




