Guadalajara, Jalisco.-El Gobierno de Guadalajara ignoró el ultimátum de 48 horas lanzado por el regidor Chema Martínez para reparar un bache de alto riesgo que sumaba cinco meses de antigüedad. Tras el vencimiento del plazo y la nula respuesta oficial, el desperfecto fue finalmente tapado, pero no por las cuadrillas del ayuntamiento.
La denuncia original señalaba que zonas como Miravalle y otras colonias del sur y oriente de la ciudad han sido relegadas de los programas de mantenimiento urbano. Martínez cuestionó la selectividad de la administración actual, sugiriendo que solo se atienden las zonas donde habitan allegados al partido en el poder.
Al cumplirse el tiempo límite sin que apareciera maquinaria municipal, el regidor arremetió contra la eficiencia recaudatoria frente a la inoperancia operativa.
Ante la falta de respuesta del gobierno, el bache fue intervenido de manera externa para evitar accidentes.
Con esto, Martínez cerró el reclamo señalando que la gestión de la “mañanaranja” se define por el olvido y el desprecio hacia los barrios populares de Guadalajara, quienes terminan resolviendo por su cuenta lo que sus impuestos deberían cubrir.




