En esta semana vi el documental del Bayern Múnich y, al terminarlo, constaté que la base de su éxito se sustenta en la organización de su personal. Prácticamente todos fueron exjugadores del equipo, desde el presidente hasta el entrenador, además de un consejo de miembros honorarios que encabeza Franz Beckenbauer. Asimismo, su director general es el financiero Jan-Christian Dreesen, quien reemplazó a Oliver Kahn.
Es impresionante su estructura, su organización, pero sobre todo su trabajo deportivo. Repito: con exjugadores de la institución. Son un ejemplo mundial y ahí están los resultados. Contrariamente a lo que sucede en el equipo alemán, aquí, por ejemplo, en las Chivas, a los exjugadores se les menosprecia; no se les ofrecen oportunidades.
Ah, pero qué bueno es para el verbo, como sus mentores argentinos. En los “grandes equipos”, entre comillas, como el América, Cruz Azul, Pumas, Monterrey, Tigres, etcétera, sucede lo mismo: los exjugadores andan mendigando una chambita, aunque sea de balonero. Muchos de los exjugadores de esos equipos, incluyendo a las Chivas, ya fueron campeones.
Pero hay una variante que no se toma en consideración y que muchos sabemos, aunque nos hagamos los occisos. El futbol mexicano está cooptado por representantes y promotores sin escrúpulos, a quienes solamente les interesa el negocio. ¿Cómo es posible que contraten entrenadores del exterior que llegan con su gavilla de sinvergüenzas? Hay casos, sobre todo argentinos, que llegan hasta con su masajista personal, y todo con cargo al equipo.
Solamente hay que recordar cuando estuvo Gerardo Martino en la selección nacional: ¡cuántos auxiliares tuvo! Siete ayudantes. ¡Todos argentinos! Eso no es todo: los promotores manipulan a directivos ignorantes; se “mochan” con algunos pseudoperiodistas para que hablen de sus representados; engañan a la afición con eslóganes importados de sus países.
Lo más lamentable es que han pasado más de treinta años y todavía le siguen lanzando loas al nefasto de Ricardo Antonio La Volpe, quien solamente logró, en toda su trayectoria, un medio campeonato. Eso sí, sigue apareciendo entre los candidatos para dirigir a un equipo, según algunos “periodistas”, cuando despiden a un entrenador. Jamás mencionan a un mexicano. Es toda una maquinaria que funciona a la perfección bajo la complicidad de la mafia que maneja la federación.
Les platico una anécdota: hace no mucho, un técnico extranjero se quedó sin chamba. Fue con su promotor y le dijo: “No hay equipos, pero te vas de comentarista”. Hasta en eso tienen injerencia. Son los dueños del futbol mexicano. No me extrañaría que hasta manejen el arbitraje.
Todo eso y más platiqué con mi amigo Hugo Yáñez en una entrevista que me hizo para sus redes sociales, cuando me preguntó por qué no veía el futbol mexicano y prefería el futbol europeo. Por las razones antes mencionadas. Tan simple como esto: sólo tres técnicos mexicanos están en la Liga MX; en cambio, hay ¡15 técnicos extranjeros! Lógico: la mayoría son argentinos.




