Jueves 19 de febrero.- Por tercera ocasión consecutiva, el grupo edilicio de Morena en el Ayuntamiento de Guadalajara reiteró su llamado a mejorar las condiciones laborales de la Policía municipal, al considerar que dignificar a sus integrantes es una condición indispensable para recuperar la seguridad en la ciudad.
Desde 2024, la fracción ha presentado iniciativas para incrementar el salario y las prestaciones de las y los elementos policiacos; sin embargo, aseguran que todas han sido rechazadas por la mayoría naranja en el Cabildo. En esta ocasión, volvieron a poner sobre la mesa una propuesta que contempla adecuaciones presupuestarias para otorgar un aumento salarial del 15 por ciento y, en caso de restricciones por la Ley de Disciplina Financiera, al menos un 10 por ciento.
El regidor José María Martínez Martínez, conocido como “Chema” Martínez, señaló que no se puede permitir el rechazo a una iniciativa que busca ampliar y dignificar las prestaciones laborales de las y los policías municipales.
Durante la presentación, las y los regidores de Morena coincidieron en que la percepción de inseguridad en Guadalajara supera el 70 por ciento, por lo que consideran incongruente que no se priorice el fortalecimiento institucional de la corporación. “La gente no se siente segura. Necesitamos fortalecer la institución para que quienes nos cuidan puedan darnos tranquilidad en las calles y colonias”, sostuvo Martínez.
Por su parte, la regidora Mariana Fernández Ramírez advirtió que desde 2020 no se ha otorgado un aumento salarial real a las y los policías tapatíos, lo que —afirmó— representa un rezago acumulado superior al 24 por ciento en términos reales.
El documento presentado por Morena señala que la falta de incrementos ha erosionado el poder adquisitivo del personal en activo y afecta aún más a quienes ya se encuentran jubilados, cuyos ingresos continúan perdiendo valor frente a la inflación.
Asimismo, las regidoras Teresa Naranjo y Mariana Fernández subrayaron que, si bien se han recibido apoyos y bonos provenientes de otros niveles de gobierno, la solución estructural debe surgir del propio Ayuntamiento, ya que un aumento salarial impactaría directamente en las jubilaciones y en la estabilidad laboral de los más de tres mil policías que integran la corporación.




