Domingo 8 de marzo.- El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país no se rendirá ante Estados Unidos ni Israel, en medio del aumento de tensiones en Medio Oriente tras el lanzamiento de misiles y drones hacia zonas del Golfo Pérsico.
En un mensaje difundido recientemente, el mandatario iraní rechazó el llamado del expresidente estadounidense Donald Trump para que Irán se rinda de manera incondicional.
“Ese es un sueño que deberían llevarse a la tumba. Irán nunca se rendirá ante Estados Unidos e Israel”, declaró.
Al mismo tiempo, Pezeshkian ofreció disculpas a los países vecinos por los ataques registrados mientras proyectiles iraníes cruzaban el espacio aéreo de algunos estados del Golfo. Sin embargo, insistió en que la postura defensiva de Teherán se mantendrá.
El presidente iraní también aseguró que el consejo de liderazgo del país mantiene comunicación con las fuerzas armadas y pidió que no se ataquen a naciones vecinas, salvo en caso de que Irán sea agredido directamente. Según señaló, la vía diplomática debe seguir siendo una alternativa para resolver el conflicto.
Las declaraciones del mandatario se producen en un contexto en el que analistas señalan que el poder militar en Irán está fuertemente influido por la Guardia Revolucionaria Islámica, cuerpo que controla el arsenal de misiles balísticos del país y que históricamente responde al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
En paralelo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que los ataques contra objetivos que consideren hostiles continuarán, especialmente en territorios que —según dijo— son utilizados para acciones contra Irán.
A través de la red social X, Ghalibaf señaló que mientras exista presencia militar de Estados Unidos en la región, los países del área no podrán disfrutar de estabilidad plena.
Las declaraciones reflejan el aumento de la tensión en Medio Oriente, donde la rivalidad entre Irán, Estados Unidos e Israel continúa influyendo en la seguridad regional y en la política internacional.




