Ya sabe usted, preguntando aquí y allá, la descripción técnica que define la administración de agua potable para una metrópoli del tamaño de Guadalajara se define como antropotécnica, es decir, que depende de la actividad humana.
Luego, se calcula que el 75 por ciento de los yerros en el suministro se debe a errores humanos.
Así las autoridades se escuden en una presunta contaminación del canal abierto, ¿se imagina usted el tamaño de ese derrame para que, por varios días, incluso semanas, nadie se haya percatado de lo que estaban enviando a cada casa como agua potable?
Alguien en el Siapa, incluso en el gobierno estatal, cree que todos los habitantes son bebés y se chupan el dedo.
Desde luego no son técnicos, pero las personas se dieron cuenta de inmediato de que no debían consumir el líquido color tejuino y otras combinaciones y olores, en contraste con los profesionales, que siguen suministrando, incluso ahora, un tema crítico, letal, un problema de salud pública, casa por casa.
Pilón
A poco menos de 30 días de cumplirse un año de la toma gubernamental del Parque de la Revolución, nada le han hecho.
Vamos, ni siquiera aprovecharon para rehabilitar los jardines, que lucirían esplendorosos sin que nadie los pisara durante los últimos 365 días.




