Pues la Dirección de Inspección y Vigilancia del Gobierno de Guadalajara es la encargada de decomisar las máquinas tragamonedas instaladas ilegalmente fuera de tiendas y establecimientos —sobra decir que la metrópoli está inundada de estos artefactos—.
Esta acción se realiza para retirar las maquinitas que operan sin licencia municipal y que son consideradas un riesgo para menores, a menudo vinculados con el crimen organizado.
Pero, a su vez, esa misma oficina de reglamentos municipales de Guadalajara tiene la facultad de retirar a músicos callejeros, especialmente si carecen de permiso, obstruyen la vía pública o superan los niveles de ruido permitidos, según reportes del trabajo de esos inspectores.
La bodega municipal luce bien surtida de trompetas, guitarras, saxofones y otros instrumentos, producto de estos decomisos.
¿Usted, a qué rubro de los dos descritos antes cree usted que le echa más ganas la Dirección de Inspección y Vigilancia?
Pilón
Otra más para el Ayuntamiento, que se hizo guaje en la tala de un árbol en Libertad y Argentina: un mango de muchos años, donde cientos de aves, entre ellas una juguetona y bullanguera banda de pericos, deben buscar asilo en el resto de los árboles plagados de muérdago que el municipio no cuida en la metrópoli.




