Paradoja en Michoacán: alcaldes mejor evaluados gobiernan municipios con alta violencia

Zamora, gobernada por Carlos Alberto Soto (PAN), ha sido señalada de forma recurrente como una de las ciudades con más homicidios en el país. Foto: Especial.

Morelia, Michoacán.-Un estudio elaborado por la empresa Statistical Research Corporation coloca a los gobiernos de Uruapan, Zamora y Zacapu entre los tres mejor evaluados de Michoacán, con niveles de aprobación de entre 60 y 65 por ciento.

Sin embargo, estos municipios comparten una característica que contrasta con los resultados: altos niveles de violencia y presencia del crimen organizado.

Los datos han abierto un debate incómodo: ¿cómo es posible que los alcaldes mejor evaluados gobiernen algunos de los municipios más violentos del estado?

Uruapan: alta aprobación en medio del miedo

Uruapan enfrenta una situación particularmente sensible. En los últimos años ha sido escenario de hechos violentos de alto impacto, incluido el asesinato del alcalde independiente en funciones, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, lo que evidenció la vulnerabilidad institucional frente al crimen.

A pesar de ello, el gobierno municipal, encabezado por su viuda, Grecia Quiroz, lidera el ranking de aprobación.

En la vida cotidiana, sin embargo, el miedo persiste. Comerciantes reportan calles con poca afluencia, negocios cerrados y una caída drástica en ventas, debido a que la población evita salir o se resguarda temprano.

Tras el asesinato de Manzo, ocurrido el 1 de noviembre de 2025 en la plaza Morelos durante el Festival de las Velas, los indicadores de violencia se han mantenido elevados:

  • 45 homicidios dolosos en el primer bimestre de 2026
  • 25 homicidios durante febrero
  • Primer lugar estatal en homicidios al cierre de enero

Además, han aumentado los asaltos, extorsiones, cobros de piso, secuestros y robos a viviendas y vehículos.

En la región operan diversos grupos criminales, entre ellos el Cártel Jalisco Nueva Generación, Los Viagra, Los Blancos de Troya, La Nueva Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios.

A esto se suma una comunicación institucional limitada: no hay información constante sobre actividades o acciones de gobierno, y el contacto con medios locales es prácticamente inexistente.

Zamora: violencia constante y ausencia de liderazgo visible

Zamora, gobernada por Carlos Alberto Soto (PAN), ha sido señalada de forma recurrente como una de las ciudades con más homicidios en el país. La violencia es constante y está marcada por enfrentamientos armados y disputas entre grupos criminales.

Pese a ello, su administración también figura entre las mejor evaluadas.

El 22 de febrero evidenció tensiones críticas: bloqueos regionales, suspensión de actividades y una ciudad paralizada por la incertidumbre.

Más allá de los hechos, lo que generó inquietud fue la ausencia de un mensaje público del alcalde durante el momento más delicado. La comunicación oficial se limitó a dos comunicados institucionales.

En 2026, Zamora se mantiene como uno de los municipios con mayor incidencia de homicidios en el estado:

  • 11 homicidios en los primeros ocho días de febrero
  • 15 homicidios en los primeros cinco días del año a nivel estatal, con concentración en Zamora
  • Ataque armado el 18 de marzo con cuatro víctimas mortales
  • Doble homicidio el 28 de febrero con incendio de vivienda

El propio alcalde ha reconocido un aumento de la violencia derivado de disputas entre grupos delictivos.

Aunque Michoacán registró 154 homicidios en el primer bimestre de 2026, Zamora concentra una proporción relevante de estos casos.

En contextos de crisis, especialistas advierten que la comunicación institucional no sustituye el liderazgo visible, clave para transmitir control y certeza a la población.

Zacapu: aprobación alta en zona estratégica del crimen

En Zacapu, la alcaldesa Mónica Estela Valdez (Morena) también figura entre las mejor evaluadas, pese a que el municipio enfrenta condiciones de inseguridad relevantes.

Ubicado en una zona estratégica para rutas del narcotráfico, el municipio ha registrado bloqueos, incendios de vehículos y enfrentamientos armados.

En los primeros meses de 2026 se reportaron:

  • Balaceras intensas en febrero en zonas urbanas
  • Bloqueos carreteros hacia Zamora y Carápan
  • Hallazgos de personas sin vida, incluido un caso en marzo en “La Zarcita”
  • Reportes constantes de “levantones” y disparos

También existen señalamientos sobre posibles fallas o colusión en cuerpos de seguridad locales.

Aunque a nivel estatal se reporta una tendencia a la baja en algunos indicadores, Zacapu sigue siendo un foco crítico.


¿Qué miden realmente las encuestas?

Especialistas en opinión pública señalan que las encuestas de aprobación miden percepciones generales del desempeño gubernamental, no necesariamente vinculadas de forma directa con la seguridad.

Factores como servicios públicos, cercanía del alcalde y comunicación política influyen en la evaluación ciudadana.

No obstante, en contextos de violencia también intervienen otros elementos:

  • Miedo a expresar opiniones
  • Falta de representatividad en zonas conflictivas
  • Normalización de la violencia

Además, advierten sobre el uso político de estos rankings, que no solo informan, sino que también construyen narrativa y posicionamiento.

Una brecha entre percepción y realidad

La paradoja es evidente: mientras los indicadores de violencia reflejan escenarios críticos en Uruapan, Zamora y Zacapu, las encuestas muestran altos niveles de aprobación.

Esta brecha abre cuestionamientos sobre los métodos de medición, la percepción ciudadana y los intereses detrás de la difusión de estos resultados.

En un estado marcado por la complejidad en materia de seguridad, entender esta desconexión resulta clave para interpretar con mayor precisión la realidad política y social de sus municipios.

Francisco Castellanos
Francisco Castellanos J. (Zamora, Michoacán, 1953) es periodista con más de 55 años de trayectoria, especializado en temas de seguridad y crimen organizado. Fue corresponsal de la revista Proceso en Michoacán durante 37 años y ha colaborado con medios nacionales e internacionales como The New York Times, Washington Post, Univisión, Telemundo, entre otros. Ha trabajado en más de 45 países, cubriendo hechos clave como el levantamiento zapatista en Chiapas y el movimiento de autodefensas en Michoacán. Autor y coautor en diversas publicaciones, ha impartido conferencias y talleres en México, España, Alemania y Estados Unidos. Actualmente está jubilado, pero continúa colaborando como consultor y columnista en medios como Aristegui Noticias y Partidero.