Mujeres en la economía, sumar a más trabajadoras

Mujeres en la economía, sumar a más trabajadoras

Yanuaria de Alba

El Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C. (IMCO) estima que para 2030, el PIB podría ser 15% mayor si el gobierno y el sector privado implementarán acciones para sumar a 8.2 millones de mujeres a la economía.

Esto requiere de estrategias que generen condiciones equitativas en los hogares y en los empleos para entrar, permanecer y crecer en la economía, sin esto muchas mexicanas están condenadas a quedarse fuera de la economía nacional y sin un respaldo a futuro.

Recordemos que INEGI nos dice que el 55.9% de las mujeres ocupadas trabajan en la informalidad, esto aunado a la proyección de IMCO plantea un gran reto para poder integrarlas creando las condiciones idóneas para su labor y su estabilidad personal y familiar.

Nuestro porcentaje de mujeres trabajadoras no corresponde al nivel económico y los alcances de producción y comercialización deseados para un País perteneciente a la OCDE.

Pero ¿Por qué México tiene un índice tan bajo de mujeres trabajando?

Las mexicanas dedican más del doble de tiempo que los hombres a tareas del hogar y de cuidado, esto hace notar una cultura altamente patriarcal donde el desarrollo personal y profesional de la mujer se deja de lado para poder formar a la familia, para estar en el hogar y desde ahí desarrollar las habilidades para sostener económicamente, emocionalmente y  sin ningún tipo de remuneración económica.

Esto afecta en gran medida el desarrollo del país, de las familias y de la estabilidad emocional de las mujeres.

Tras 10 años de incremento en la participación política de las mujeres, hemos podido hacer notar las grandes deficiencias de la mujer en diversos sectores públicos y esto también ha permitido que se visibilicen malas prácticas y el abandono de los temas de la mujer en cada uno de esos sectores.

Presentar estos sesgos ha permitido avanzar en oportunidades, sin embargo, no ha sido suficiente y con esto también han llegado nuevos retos, se exponen nuevos sesgos y se evidencia como la mujer ha tenido que sobrevivir con condiciones infrahumanas para poder sacar adelante a sus familias y si nos referimos a ellas en lo personal entonces se permea el abandono en que existían.

Esta información permea que las cuotas no han evolucionado hacia acciones para integrar a las mujeres en el mercado laboral, el progreso de las oportunidades económicas para las mujeres ha sido imperceptible.

Y aunque las universidades presumen un poco más del 50% de mujeres dentro de su matrícula, la realidad indica que la tasa de participación económica aumentó alrededor del 12% siendo muy poco en comparación con el aumento de mujeres dentro de las universidades.

¿Qué está pasando entonces con el desarrollo laboral y económico de la mujer? Estacada en la informalidad laboral.

La pandemia aportó a perder toda una generación de mujeres laborando, implica una pérdida del avance de más de 15 años de esfuerzos de dignificar el esfuerzo de la mujer y su trabajo.

 

Existe un punto clave para avanzar en temas de incorporación de la mujer a la economía nacional y es la capacidad de los países de la OCDE para atraer a más mujeres a esa economía; los 37 países miembros de la OCDE y sus socios clave representan alrededor del 80% del comercio y de las inversiones mundiales. Abarcan gran parte del territorio mundial, desde América del Norte y del Sur hasta Europa y Asia-Pacífico, este panorama los convierte en países de referencia que establecen estándares de calidad en diferentes áreas, sobre todo de comercio e inversión. Además, permite contar con una variedad de estadísticas sobre temas de sociedad, educación, género y datos macroeconómicos.

El hecho de que las mujeres, que no tienen oportunidad de trabajar, se relaciona con la falta de un sistema de cuidados o condiciones laborales incluyentes.

En México el mayor rezago está en las barreras para entrar y ascender en el sector privado donde solo representan el 9% de los consejos de administración, contra un 35% efectivo en la plantilla laboral y a esto agregamos que, por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer gana solo 81 pesos.

Las mujeres de la OCDE destinan gran parte del tiempo al trabajo en el hogar, pero en las mexicanas esta carga es mayor llegando a destinar 2.5 veces más horas al trabajo del hogar y de cuidado que los hombres. En contraste, en los países de la OCDE la proporción promedio es de 1.93.

Fuentes: https://imco.org.mx/finanzaspublicas/articulos