Redacción con información de La Jornada
Miércoles 20 de mayo.- El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, desató una ola de condenas internacionales tras publicar un video en el que aparecen activistas de una flotilla con destino a Gaza arrodillados, con las manos atadas y la frente contra el suelo, luego de ser interceptados por fuerzas israelíes en el mar y trasladados al puerto de Ashdod.
Las imágenes fueron difundidas en la red social X bajo el mensaje “Bienvenidos a Israel”, acompañadas por el himno nacional israelí. En el video también se observa al funcionario ondeando una bandera de Israel.
La grabación provocó críticas tanto en el ámbito internacional como dentro del propio gobierno israelí. Ben Gvir, líder del partido ultraderechista Poder Judío, fue cuestionado por exhibir públicamente a los detenidos. Incluso el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Relaciones Exteriores marcaron distancia respecto a su actuación.
Netanyahu pidió la expulsión “lo antes posible” de los activistas extranjeros, en un intento por contener el impacto diplomático generado por las imágenes.
Se trata del tercer intento en un año por parte de activistas internacionales para romper el bloqueo israelí sobre Gaza, territorio devastado por la guerra.
Reacciones internacionales
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el canciller Antonio Tajani expresaron su indignación por el trato “inadmisible” dado a los integrantes de la flotilla, entre ellos ciudadanos italianos. En un comunicado conjunto denunciaron prácticas que, afirmaron, atentan contra la dignidad humana.
En España, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, exigió disculpas a Israel por el trato “monstruoso, inhumano e indigno” hacia los activistas, incluidos unos 40 españoles. Además, anunció desde Berlín la convocatoria de la representante diplomática israelí en Madrid.
Francia también reaccionó con firmeza. El canciller Jean-Noël Barrot convocó al embajador israelí y calificó los hechos como “inadmisibles”. Bélgica se sumó a las protestas diplomáticas al citar a la embajadora israelí, mientras que Alemania describió el trato a los activistas como “totalmente inaceptable”.
Turquía acusó al gobierno israelí de actuar con una “mentalidad bárbara”, mientras otros líderes internacionales exigieron la liberación y expulsión inmediata de los activistas.
Durante la madrugada, el Ministerio de Exteriores de Israel informó que los 430 integrantes de la flotilla Global Sumud —compuesta por alrededor de 50 embarcaciones interceptadas frente a Chipre— eran trasladados a territorio israelí.
El canciller israelí Gideon Saar criticó públicamente el video difundido por Ben Gvir, al considerar que causó “daño deliberado” al Estado israelí mediante una “exhibición vergonzosa”. “No, tú no eres la cara de Israel”, expresó.
Por su parte, el movimiento islamista palestino Hamás calificó las imágenes como una muestra de la “depravación moral” de Israel y acusó a Ben Gvir de montar escenas de humillación y tortura.
La organización no gubernamental Adalah, representante legal de los activistas, denunció la “política criminal” de Israel respecto al bloqueo y la entrega de ayuda humanitaria en Gaza. Sus abogados acudieron al centro de detención para reunirse con los arrestados.
La ONG sostuvo que los civiles habían zarpado para entregar ayuda humanitaria y desafiar el bloqueo, pero fueron “secuestrados por la fuerza en aguas internacionales y trasladados a territorio israelí contra su voluntad”.




