La baja motivación en Guadalajara se debe principalmente a los boletos inalcanzables, la crisis de inseguridad local y el descontento general con la Selección Mexicana. Aunque la ciudad alberga partidos, la emoción ciudadana se ha visto opacada por barreras económicas y sociales.
Boletos costosos y agotados: Los precios se han disparado por la alta demanda y la reventa. Los boletos son un lujo, lo que ha provocado que el Mundial se viva más como un evento turístico que como una fiesta popular.
Inseguridad latente: La percepción de inseguridad y la violencia relacionada con el crimen organizado han generado un ambiente de cautela entre los tapatíos y la propia FIFA. Además, habría que agregarle el momento de la Selección Nacional.
La incertidumbre sobre el rendimiento y la convocatoria de la Selección Mexicana ha enfriado el optimismo del aficionado local.
Falta de partidos clave: Aunque la ciudad cuenta con excelentes instalaciones, no se jugarán partidos de eliminación directa de alto perfil ni la inauguración, limitando el atractivo para el público general.
Para mitigar esto, las autoridades locales han enfocado la experiencia en espacios públicos y eventos masivos como el FIFA Fan Festival en el Centro Histórico y conciertos gratuitos; es decir, aspirinas para una enfermedad terminal. De la misma manera, habría que agregar las dificultades viales que congestionan a la ciudad día a día, aun sin el evento en desarrollo.
Durante la justa mundialista se estima una afluencia histórica de aproximadamente 20 mil aficionados surcoreanos. Esta cifra se concentra principalmente para apoyar a su selección durante la fase de grupos, etapa en la que disputarán partidos clave en sedes como Guadalajara y Monterrey.
La gran mayoría de estos seguidores se establecerán en la capital de Jalisco, donde las autoridades locales prevén que la importante comunidad visitante tome la ciudad. La Selección Mexicana jugará contra Corea del Sur el jueves 18 de junio de 2026, como parte de la fase de grupos de la Copa del Mundo. Y, por lo visto, la ciudad y las autoridades no están preparadas para solventar la gran cantidad de aficionados.
Lo anterior, sin tomar en consideración a las aficiones de España, Colombia y Uruguay, que generalmente acarrean multitudes cuando juegan estos equipos.
Y qué decir de los precios que se están manejando en la reventa. Según la televisora ESPN, los precios de reventa para el Mundial se han disparado hasta alcanzar cifras históricas, variando según la importancia del partido:
Fase de grupos: Los boletos rondan desde los 5,300 dólares hasta superar los 8,500 dólares por entrada.
Partido inaugural: En ciudades como Ciudad de México, el costo alcanza hasta 800 mil pesos (44 mil dólares).
La gran final: Se reportan precios que oscilan entre 11 mil y 20 mil dólares, e incluso han llegado a superar los 2.3 millones de dólares en plataformas verificadas.
La FIFA cobra un 15 por ciento de comisión tanto al comprador como al vendedor por utilizar su plataforma.
Las autoridades mexicanas advierten que la reventa con fines de lucro es una falta cívica en lugares como la Ciudad de México y un delito regulado en Jalisco y Nuevo León.




