Por: Eduardo Esquivel Torres
Sábado 6 de junio de 2026. -Tras el enérgico reclamo de comerciantes que denunciaron un desplome en sus ventas de hasta el 70%, el Gobierno de Guadalajara ordenó el retiro inmediato de los cercos y vallas metálicas del FIFA Fan Festival que amurallaban y ocultaban sus negocios en el primer cuadro de la ciudad.
La movilización de los locatarios evidenció cómo la logística del Mundial 2026 comenzó aislando a los negocios locales a los que originalmente prometió beneficiar. La voz de protesta que detonó la intervención municipal fue la de Norma González, trabajadora de cocina del restaurante Los 7 Pozoles, ubicado en la Plaza Fundadores (parte del complejo de la Plaza Tapatía).
La comerciante denunció públicamente que las imponentes vallas instaladas para delimitar el evento masivo taparon por completo la visibilidad de su local y bloquearon el paso peatonal.
Pidió el apoyo urgente de las autoridades locales ante el inminente quiebre del comercio tradicional, denunciando que mientras ellos invirtieron recursos en modificar menús y capacitar en inglés a sus colaboradores para recibir al turismo internacional, la logística oficial optó por “excluirlos por completo”.
Ante la presión mediática y el descontento de restauranteros como Paola Romero del restaurante Paceños, la presidenta municipal, Verónica Delgadillo, realizó un recorrido de supervisión técnica por la zona de portales y la explanada.
Tras el diálogo con los organizadores de la FIFA, se determinó que los trazos de circulación vulneraban el derecho al libre tránsito y la subsistencia económica de la zona.
Aunque los muros de metal comenzaron a retirarse para devolverle la visibilidad a las cocinas y locales de la plaza, los comerciantes advierten que se mantendrán vigilantes, pues consideran inaceptable que los preparativos de una fiesta internacional asfixien la economía local que sostiene al corazón de Guadalajara.




