Viernes 14 de agosto.- Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador e integrante de Morena, afirmó que el gobierno de Estados Unidos canceló su visa para ingresar a ese país por instrucciones del secretario de Estado, Marco Rubio, y del subsecretario Christopher Landau.
En una carta dirigida al presidente estadounidense Donald Trump y fechada el 13 de agosto en Teapa, Tabasco, López Beltrán cuestionó si el mandatario tenía conocimiento de la decisión y sostuvo que la medida obedecería a razones políticas.
El morenista calificó la cancelación de su visa como una acción “politiquera y propagandística” y aseguró que no existe motivo que justifique impedirle el ingreso a Estados Unidos.
Sostuvo que Rubio y Landau no cuentan con pruebas de algún acto “inmoral o delictivo” cometido por él y afirmó que tanto en su vida pública como privada se ha conducido conforme a los principios que, dijo, recibió de sus padres.
También cuestionó que se recurra a argumentos relacionados con la seguridad nacional y el terrorismo para justificar medidas contra personas o grupos que no coinciden con los intereses de Washington.
López Beltrán aseguró que la cancelación de su visa no representa un problema para él, debido a que actualmente no tiene interés en viajar a Estados Unidos. Sin embargo, dirigió una pregunta a Trump para saber si estaba enterado de la decisión.
“¿Está usted enterado de lo que le estoy exponiendo?”, cuestionó en su misiva.
El hijo del expresidente mexicano planteó que, si Trump desconocía la medida, debería revisar la actuación de Rubio, Landau y otros funcionarios a quienes señaló de mantener una postura adversa hacia México y Morena.
En su carta, también recordó la relación que López Obrador mantuvo con Trump durante el primer periodo del republicano en la Casa Blanca y señaló que su padre consideraba que el mandatario estadounidense había cambiado respecto al político con quien tuvo trato durante su gobierno.
Finalmente, López Beltrán llamó a iniciar una nueva etapa en la relación entre México y Estados Unidos, con la participación de “profesionales de la política” y con una agenda centrada, afirmó, en la defensa de los intereses de los ciudadanos.




