Quizá lo único positivo del conflicto en el mirador de San Isidro es que los potenciales adquirientes no serán fraudeados porque el mismo gobierno quien se empecina en construir es el aval, el comentario surge tras la multiplicación de numerosos fraudes y en el marco trágico de la desaparición de tres empresarios del ramo que oscurece aún más el origen del negocio de las torres.
Pilón
Comerciantes del bara baratillo afrontan desde hace semanas el desafío de juntar cada domingo tres millones de pesos para apaciguar a sus acreedores municipales y de la llamada “plaza”.




