Los capos del fútbol seguramente ignoran que, durante muchos años, las confrontaciones para no descender y para ascender al máximo circuito fueron sumamente rentables desde el punto de vista deportivo y económico. Recuerdo tres: Oro vs. Jabatos de Nuevo León, por no descender; Universitario de Nuevo León y Leones de la Universidad de Guadalajara, por ascender; y Atlas vs. Unión de Curtidores, por no descender.
La serie de liguilla por el no descenso de la temporada 1968-69 enfrentó al Club de Fútbol Nuevo León (Jabatos) y al Club Deportivo Oro en tres emocionantes encuentros. Todos los partidos fueron una auténtica batalla. El primero se desarrolló el 2 de marzo de 1969 en el Estadio Universitario, terminando con un empate a uno.
El segundo partido se llevó a cabo el 6 de marzo de 1969 en el Estadio Jalisco con marcador de 2-2, para un global de 3-3. Al no existir la regla del gol de visitante, el empate global forzó un tercer encuentro definitivo en terreno neutral. Con la victoria de 1-0 en el Estadio Azteca, gracias a un gol de Bernardino Brambila, el conjunto tapatío mantuvo la categoría, mientras que los Jabatos sufrieron el descenso a la Segunda División. Bernardino Brambila, orgullosamente del barrio de El Retiro, fue considerado un héroe. Los tres encuentros convocaron a una gran cantidad de aficionados y fueron transmitidos por Telesistema Mexicano, que posteriormente se convirtió en Televisa.
La segunda confrontación por ascender a la Primera División la protagonizaron dos instituciones educativas: la Universidad Autónoma de Nuevo León y la Universidad de Guadalajara. Durante el torneo, los entonces Leones habían establecido hegemonía en todos los frentes: el equipo más goleador, el menos goleado y con más puntos, lo que los hacía un candidato natural para llegar al máximo circuito.
Pero ¡sorpresa! En el primer partido, celebrado el 12 de mayo de 1974 en el Estadio Universitario de Nuevo León, los norteños golearon a los universitarios tapatíos por ¡tres a cero! No obstante, en un Estadio Tecnológico de la UdeG a reventar, los Leones apenas ganaron 2-0 en el encuentro celebrado el 19 de mayo de 1974; les faltó un gol para poder ascender. Los tapatíos cometieron el error de jugar al marcador cuando la regla establecía que la diferencia se definía por goles, por lo que se hizo válido el marcador global. Por cierto, estos dos partidos también fueron transmitidos por televisión abierta.
La liguilla por el no descenso de la temporada 1980-81 entre el Atlas y el Unión de Curtidores se disputó en mayo de 1981. Al finalizar en los últimos lugares de sus respectivos grupos en la Primera División, ambos clubes jugaron una serie de ida y vuelta para definir la permanencia en el máximo circuito.
El partido de ida se jugó el 17 de mayo de 1981 en el estadio La Martinica de León, terminando con un empate a cero goles. Para el 24 de mayo del mismo año, disputaron en el Estadio Jalisco el partido de vuelta. Con un marcador global de 2-0 a favor de los rojinegros (con anotaciones de José Luis Real y Edmur Pinto), el Atlas mantuvo la categoría, mientras que el Unión de Curtidores descendió a la Segunda División.
La historia no miente. Los que mienten son la mafia del fútbol.




