El huracán “Rachel” disminuyó este sábado su intensidad a categoría 1 en la escala Saffir-Simpson mientras se desplaza lentamente hacia el oeste, alejándose de las costas mexicanas, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Pese a su debilitamiento y gradual alejamiento del territorio nacional, la amplia circulación del sistema en el océano Pacífico continúa representando un factor de riesgo latente debido al aporte continuo de humedad hacia varias entidades del país.
Ante este panorama, las autoridades de Protección Civil y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantienen una vigilancia estricta en la franja costera del occidente y noroeste mexicano. Los pronósticos oficiales apuntan a que las bandas nubosas del ciclón provocarán lluvias persistentes durante toda la jornada, con especial incidencia en Baja California Sur, además de chubascos y precipitaciones significativas en Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima.
Las autoridades advirtieron que la acumulación de agua derivada de las precipitaciones constantes podría generar encharcamientos severos, reblandecimiento de terrenos y riesgos de deslaves en zonas urbanas y carreteras de la región, por lo que instaron a la población a extremar precauciones en los traslados terrestres.
Las mayores alertas se concentran en las zonas marítimas y litorales debido a la severa alteración del mar.
El SMN prevé un oleaje de entre 3 y 5 metros de altura, registrándose las marcas más elevadas en el sur de Baja California Sur, donde las condiciones representan un peligro extremo para la navegación y las actividades turísticas. En las costas de Sinaloa, Nayarit y Jalisco, las olas alcanzarán alturas estimadas de hasta 4 metros.
El pronóstico oficial anticipa que “Rachel” continuará su trayectoria hacia mar abierto y mantendrá una tendencia de debilitamiento paulatino durante los próximos días.




