Guadalajara, Jalisco.- Crece la presión política sobre el Ayuntamiento de Guadalajara tras la represión registrada durante la manifestación por la crisis de agua limpia el pasado domingo 11 de octubre.
El coordinador de la bancada de Morena en el cabildo tapatío, José María “Chema” Martínez, exigió públicamente a la presidenta municipal, Verónica Delgadillo, transparentar si personal y recursos del municipio fueron utilizados para disuadir a las familias y jóvenes que protestaban de manera pacífica.
La exigencia surge tras revelarse testimonios e imágenes que apuntan a una colaboración operativa entre corporaciones tapatías y las fuerzas que reprimieron la movilización ciudadana.
Filtraciones y pruebas
De acuerdo con el edil de oposición, integrantes del propio cuerpo de Bomberos de Guadalajara hicieron llegar a su equipo evidencias que sugieren el uso indebido de equipo e infraestructura municipal.
Entre los elementos entregados destacan capturas de un chat interno de WhatsApp, donde presuntamente un elemento relata haber sido engañado para colaborar en las acciones contra los manifestantes, y una fotografía que muestra a una tanqueta de Bomberos de Guadalajara supuestamente reabasteciendo de agua a una cisterna empleada para disolver la marcha.

A estos hallazgos se suman reportes periodísticos que documentan la presunta participación activa de al menos dos elementos de la Comisaría de Policía de Guadalajara durante el operativo.
Responsabilidades y transparencia
Martínez enfatizó que resulta inaceptable que herramientas y personal destinados a la protección civil y seguridad de la población hayan sido desviados para vulnerar los derechos de ciudadanos que exigían agua limpia y una alerta sanitaria.
“Estamos exigiendo a la presidenta municipal, a Vero Delgadillo, que nos diga quién da la orden. Pero no solo eso, que también nos aclare con quién más participó su gobierno de Guadalajara, si con recursos financieros, logísticos, operativos o humanos para reprimir a la gente de Guadalajara el pasado domingo”, aseveró el regidor.
El regidor subrayó que el gobierno de Guadalajara está obligado a rendir cuentas a la brevedad, precisar el alcance de su intervención y deslindar las responsabilidades políticas y administrativas correspondientes, “es algo que es inaceptable, pero tampoco podemos dejar pasar”, sentenció.





