Que recuerde, hasta antes de los escándalos por presunta corrupción en el INE de Guadalupe Taddei, Sheinbaum no se había preocupado por averiguar lo que ahí sucedía en torno a multimillonarios contratos con empresas privadas que elaboran material electoral. Hasta que fue defenestrada la funcionaria, quien había sido impulsada por el gobernador Alfonso Durazo, la presidenta demanda investigar al INE desde que lo presidió Lorenzo Córdova y aun antes.
Esto, para deslindar a Morena de culpa en el escándalo y denegar, contra toda evidencia y ante la proximidad de las elecciones, que Taddei, de quien hoy reniega, haya sido impulsada por el partido de ambas. Recordó ayer que, finalmente, la renunciante fue designada por legisladores en una tómbola, tal como la defendió AMLO en su momento.




