Jueves 29 de octubre.- La cuota compensatoria del 17 por ciento impuesta por Estados Unidos al jitomate mexicano redujo las exportaciones nacionales y elevó el precio del producto para los consumidores estadounidenses, afirmó el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard.
Durante una entrevista con medios en el evento “Hecho en México para el mundo”, el funcionario cuestionó la efectividad de la medida comercial impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump, al señalar que no habría favorecido a los productores de Florida, como se buscaba, sino a competidores de otros países.
“¿Qué ocurrió? Pues subió el precio. Es decir, exportamos menos, pero el precio de venta en Estados Unidos subió. Creo que es una mala idea”, declaró Ebrard.
El secretario sostuvo que Canadá, mediante sus invernaderos, y Guatemala aumentaron su participación en el mercado estadounidense, por lo que consideró que la medida no cumplió con el objetivo de proteger a los productores de Florida.
Ebrard advierte sobre efectos de las restricciones comerciales
El titular de Economía también cuestionó las medidas comerciales restrictivas que afectan a otros productos agrícolas mexicanos, como las fresas, y advirtió que una escalada de cuotas compensatorias entre México y Estados Unidos podría perjudicar tanto a los productores como a los consumidores de ambos países.
Ebrard mencionó que México mantiene investigaciones antidumping relacionadas con productos como la carne de cerdo y el pollo. Señaló que, si las diferencias comerciales continúan por esa vía, ambas economías podrían terminar imponiendo restricciones que encarezcan los productos y afecten a sus respectivas industrias.
El funcionario reiteró que México ha presentado argumentos contra las medidas durante las negociaciones comerciales con Estados Unidos.
El impacto económico para los exportadores mexicanos
La cuota compensatoria representa un desafío para el sector tomatero mexicano. De acuerdo con estimaciones previas de la Secretaría de Economía citadas en la información, el gravamen podría representar un costo anual superior a los 350 millones de dólares para los exportadores nacionales.
El mercado bilateral del jitomate mueve alrededor de 2 mil millones de dólares, según cifras del Consejo Nacional Agropecuario.
La relevancia del intercambio también se refleja en el abastecimiento estadounidense: de acuerdo con los datos citados por el sector agropecuario, dos de cada tres tomates consumidos en Estados Unidos se cultivan en México, mientras que el país aporta nueve de cada 10 tomates que importa su vecino del norte.
Este nivel de integración comercial hace que las restricciones tengan efectos en ambos lados de la frontera, desde los productores hasta los consumidores que enfrentan variaciones en los precios.




