Lunes 2 de noviembre.- La mexicana María Montserrat Alvarado, de 39 años, asumió este domingo 1 de noviembre la dirección del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano, con lo que se convirtió en la primera mujer laica en encabezar un organismo de este nivel dentro de la Curia romana.
Designada por el papa León XIV en junio pasado, Alvarado tendrá a su cargo la coordinación de los principales medios de comunicación de la Santa Sede, entre ellos Vatican News, Radio Vaticana y el periódico L’Osservatore Romano, además de los servicios de prensa, radio y televisión.
Su nombramiento representa un cambio significativo en la estructura de comunicación de la Iglesia católica, pues ocupará una posición que desde 2018 estuvo a cargo de Paolo Ruffini, quien fue el primer laico en dirigir un dicasterio durante el pontificado del papa Francisco.
Alvarado llegó al Vaticano después de desempeñarse como presidenta y directora de operaciones de EWTN News, una de las principales cadenas de información católica de Estados Unidos. Desde 2023 estuvo al frente de la supervisión de contenidos internacionales en siete idiomas para televisión, radio, medios impresos y plataformas digitales.
Nacida en Ciudad de México y criada en Miami, cuenta con doble nacionalidad mexicana y estadounidense. Antes de incorporarse a EWTN News, trabajó durante 14 años en Becket Fund for Religious Liberty, organización dedicada a la defensa de la libertad religiosa.
En una entrevista con EWTN News, la comunicadora relató que su designación fue una sorpresa, ya que no presentó candidatura ni participó en un proceso convencional de selección, sino que recibió directamente el nombramiento del pontífice.
La historiadora Lucetta Scaraffia, fundadora de la revista Mujeres Iglesia Mundo, consideró que la incorporación de Alvarado aportará una perspectiva internacional a la comunicación vaticana y destacó que su trayectoria profesional fue determinante para su elección.
El nombramiento también ha sido interpretado como una señal de apertura del pontificado de León XIV hacia una mayor participación de las mujeres en puestos de responsabilidad dentro de la Iglesia católica.




