Contrario al tradicional comportamiento eventos internacionales -desde convenciones trascendentes hasta eventos deportivos de toda índole y, no se diga, campeonatos mundiales de futbol- en los que México levanta la mano invariablemente, ahora el gobierno mexicano se opuso a que la ONU lleve a cabo en el país su asamblea sobre desapariciones forzadas. ¿Será que le apena que haya tantísimos casos, en los que no han faltado estar involucradas autoridades de seguridad y fiscalías y no quieren les pidan cuenta de ello? ¿Será que quienes nos gobiernan no quieren comprometerse en contra de apocalípticas y constantes desaparición de personas? ¿Acaso son conscientes de complicidades?



