Por José Díaz Betancourt
Pues se fueron y no pagaron. Eso siguen sosteniendo algunas organizaciones de gruyeros con respecto a las autoridades del gobierno anterior.
Aseguran que, cuando se remataran los 50 mil autos que se encontraban en los depósitos del Instituto Jalisciense de Asistencia Social (IJAS), se recuperarían 500 millones de pesos, con los cuales se les pagarían los servicios de arrastre que durante el sexenio prestaron al gobierno.
Pero no hay pago, los vehículos no están y el dinero, menos.
¿Será que, debido a esa deuda, las autoridades son complacientes para que los gruyeros atraquen a los automovilistas por toda la urbe?
Pilón
Chapala recibió por fin un temporal merecido, pero dudamos mucho que reciba los visitantes que debería, por la pésima planeación y ejecución de la obra hacia el aeropuerto —una de las peores que hemos padecido en muchos años—, que acumula traslados y regresos con récords de duración, miles de horas hombre y vuelos perdidos. Hasta ahora, millones en pérdidas.




