Primero, los familiares de AMLO metidos en negocios oscuros en la construcción del Tren Maya e involucrados con marinos en el huachicol de combustible. Hoy, el dueño del concurso Miss Universo y cónsul honorario de México en Guatemala desde hace tres años, Raúl Rocha Cantú, comprando jurados para Fátima Bosch, hija de un socio suyo, para que ganara el concurso. Ahora resulta que él también, casinero, está involucrado con el CJNG y el contrabando de armas de Guatemala a México. Para librarla, solicitó a la PGR “criterio de oportunidad” (testigo protegido). ¿Dónde va a parar este gobierno con esta clase de colaboradores?



