Por: Eduardo Esquivel Torres
Miércoles 3 de diciembre de 2025.- El PRI Jalisco criticó la nueva Ley General de Aguas, argumentando que sus disposiciones, lejos de garantizar la disponibilidad del recurso, acabarán por criminalizar a productores y comunidades rurales.
La iniciativa propone, agregó, un régimen sancionador muy estricto, que incluye multas severas y penas de cárcel por cambiar el destino original del agua asignada, lo cual se considera devastador para el sector agrícola.
Un punto central de la crítica que hizo el PRI es que la ley busca transformar concesiones históricas en permisos temporales, eliminando la certeza jurídica y patrimonial construida por generaciones de campesinos.
La reforma implica una concentración extrema del control hídrico en el gobierno federal a través de CONAGUA, debilitando las estructuras rurales de gestión y llevando al partido a comprometerse con la defensa del patrimonio vital de los agricultores, puntualizó




