Viernes 6 de marzo.- El director del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), Antonio Juárez Trueba, reconoció que en diversas colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara se han registrado reportes de agua turbia y con mal olor, lo que evidencia problemas en la calidad del suministro que llega a los hogares.
De acuerdo con el funcionario, el organismo brinda servicio a aproximadamente mil 840 colonias de la metrópoli y, según los reportes recibidos por los usuarios, cerca del 9.6% de ellas presentan actualmente problemas relacionados con la coloración y el olor del agua.
“Estamos teniendo estos problemas en alrededor del 9.6% de las colonias, donde se reporta agua con coloración y con olor”, explicó el titular del organismo operador del agua.
Juárez Trueba señaló que uno de los factores que inciden en esta situación es la calidad del agua que llega desde el Lago de Chapala a través del sistema antiguo de abastecimiento, el cual, reconoció, presenta altos niveles de contaminación y arrastre de sedimentos.

Esta condición genera complicaciones en el proceso de potabilización dentro de la Planta Potabilizadora No. 1 de Miravalle, donde se han tenido que realizar constantes labores de limpieza de filtros para poder tratar el líquido antes de su distribución.
Ante este panorama, el director del SIAPA insistió en la necesidad de impulsar proyectos de infraestructura como la construcción de un segundo acueducto Chapala–Guadalajara y la ampliación de la planta potabilizadora de Miravalle, con el objetivo de mejorar la calidad del agua que llega a la ciudad.
El funcionario también informó que el organismo entregó al Congreso de Jalisco dos auditorías externas en las que se identificaron diversas deficiencias estructurales dentro del sistema.
Entre los principales hallazgos se encuentran infraestructura obsoleta, redes hidrosanitarias deterioradas por su antigüedad, manuales de operación desactualizados, sistemas tecnológicos inadecuados y una gestión administrativa ineficiente.
Asimismo, se detectaron vulnerabilidades en el abastecimiento, fallas en la calidad del agua y en los procesos de saneamiento, además de un padrón de usuarios desactualizado y procedimientos de contratación de obra pública mediante adjudicación directa.




