Martes 21 de abril.- La Secretaría de Seguridad de Jalisco lanzó una campaña de concientización sobre los riesgos de las máquinas tragamonedas; sin embargo, las acciones operativas para combatirlas enfrentan un obstáculo clave: aún no se ha firmado el convenio de colaboración entre el Estado y los municipios que permitiría fortalecer su combate.
La dependencia estatal advierte sobre los efectos de la ludopatía, señalando que esta adicción puede afectar la salud emocional, el comportamiento y el entorno social de las personas, incluidos menores de edad.
La estrategia contempla dos líneas de acción: la difusión de mensajes preventivos y la implementación de operativos coordinados entre los tres niveles de gobierno. No obstante, la falta de un acuerdo formal entre autoridades limita el alcance de estas intervenciones.
Actualmente, las máquinas tragamonedas continúan operando de manera clandestina en diversos puntos de la Zona Metropolitana de Guadalajara, en negocios como tiendas de abarrotes, papelerías, locales de comida y espacios conocidos como “minicasinos”.
El titular de la dependencia, Juan Pablo Hernández González, ha señalado que se trabaja en un diagnóstico para ajustar la estrategia, así como en labores de inteligencia para ubicar sitios donde se almacenan y fabrican estos dispositivos. También reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar de forma anónima al 089.
Aunque municipios como Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga y Tonalá han endurecido sus reglamentos para prohibir estos aparatos, la ausencia del convenio estatal-municipal mantiene como pendiente una estrategia integral que permita realizar operativos más efectivos.
Autoridades estatales han advertido que detrás de la operación de tragamonedas podrían existir vínculos con la delincuencia organizada, además de tratarse de un delito federal que impacta tanto en la economía como en la salud mental de la población.
