Por: Eduardo Esquivel Torres
Mientras la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) enfrenta una crisis hídrica sin precedentes, con megacortes en decenas de colonias, 22 campos de golf del estado —nueve de ellos en la metrópoli— operan como oasis de alto consumo, bajo la lupa de las autoridades federales por presuntas irregularidades en sus concesiones.
Mantener un campo de golf de 18 hoyos en el clima semiárido de Jalisco no es solo una proeza técnica, sino también un desafío ambiental. Un club de dimensiones estándar (aproximadamente 70 hectáreas) consume entre 1,500 y 2,000 metros cúbicos de agua al día durante la temporada de estiaje.
Al año, un campo como el Guadalajara Country Club, Atlas Country Club o Santa Anita puede extraer hasta 300 mil m³. Para dimensionarlo: el agua que utiliza un solo club para regar su pasto equivale al consumo anual de mil familias tapatías.
La controversia no radica solo en la cantidad, sino en el costo. Investigaciones recientes de la Conagua han revelado que diversos clubes en Zapopan, Tlajomulco y El Salto operan bajo títulos de “uso agrícola”.
Esta clasificación es una “mina de oro” para los inversionistas:
Uso recreativo (real): deberían pagar entre 25.00 y 33.31 pesos por cada metro cúbico.
Uso agrícola (simulado): pagan 0.00 pesos; están exentos.
Bajo este esquema, un club que debería aportar más de 6.5 millones de pesos anuales a la Federación por concepto de derechos de agua termina pagando nada, dejando la carga financiera del mantenimiento hídrico a los usuarios domésticos, quienes enfrentan tarifas crecientes del SIAPA.
La complacencia oficial parece estar llegando a su fin. Con la entrada en vigor de la nueva Ley General de Aguas, la Conagua inició la auditoría de 52 mil títulos con irregularidades a nivel nacional. En Jalisco, los clubes de golf están siendo obligados a reclasificar sus títulos de “agrícola” a “servicios”.
Los clubes que no regularicen su situación antes de finalizar el primer semestre de 2026 enfrentan:
Cancelación definitiva de sus pozos.
Multas millonarias por extracción retroactiva no pagada.
Clausura de instalaciones de riego.
En la Zona Metropolitana de Guadalajara, la mayoría de los clubes de golf opera con títulos de concesión vigentes para la extracción de agua subterránea.
Los volúmenes específicos autorizados para algunos de los clubes más representativos se encuentran en registros públicos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG).
El volumen concesionado varía según la extensión del campo y los convenios específicos con el municipio o la federación.
El Club de Golf Santa Anita (Tlajomulco) cuenta con registros de transmisión de derechos por hasta 200 mil m³ anuales. Es uno de los que mayor volumen maneja debido a su integración con el sistema de riego y servicios del fraccionamiento.
Las Cañadas Country Club (Zapopan) opera bajo títulos (como el 815837) que garantizan volúmenes de 100 mil m³ anuales para el mantenimiento de sus áreas verdes y servicios.
El Guadalajara Country Club, aunque es el más antiguo, ha ajustado históricamente sus concesiones entre 10 mil y 13 mil m³ de fuentes federales, complementando su riego con sistemas internos y, en ocasiones, agua tratada para sus 70 hectáreas de extensión.
El Atlas Country Club (El Salto), al ubicarse en una zona de alta demanda industrial, mantiene volúmenes estrictamente regulados, promediando los 150 mil m³ anuales para cubrir sus 18 hoyos de competencia profesional.
La mayoría de estos títulos tiene vigencias de 10 a 30 años, con fechas de vencimiento comunes hacia 2030 o 2035, sujetas a renovación con base en la disponibilidad del acuífero local.
En Jalisco, la mayoría de los campos de golf opera bajo concesiones otorgadas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para la extracción de aguas nacionales, principalmente del subsuelo (pozos).




