Select Page

Cienfuegos: hechos, explicaciones y especulaciones

Cienfuegos: hechos, explicaciones y especulaciones

Desde el 15 de octubre pasado cuando el general Salvador Cienfuegos Zepeda, secretario de la Defensa Nacional en la administración de Enrique Peña Nieto (2012-2018), fue arrestado en Los Ángeles, California por autoridades federales de Estados Unidos ─acusado de narcotráfico y lavado de dinero, delitos que eventualmente lo enfrentarían a una condena de cadena perpetua─, se suscitaron en cascada los hechos, las explicaciones y las especulaciones.

Todo ello, tratando de entender el trasfondo de la detención de la figura militar más poderosa en el sexenio pasado.

Pues bien, transcurrieron las semanas y lejos de conocer el tinglado donde se desarrollaba esa trama, nos cambiaron el escenario y ahora lo que tenemos es que el gobierno norteamericano reculó en sus acusaciones y el general viene de regreso a nuestro país.

De nueva cuenta a tratar de entender los hechos, conocer las explicaciones y lanzar las hipótesis y especulaciones sobre lo sucedido en los entretelones políticos de la Oficina Oval y el Palacio Nacional.

Los hechos sabidos hasta el momento refieren que el Departamento de Justicia de Estados Unidos decidió retirar los cargos criminales contra el general Cienfuegos Zepeda, para permitir que sea investigado por las autoridades mexicanas.

Al inicio de esta semana el procurador general William Barr y el fiscal general Alejandro Gertz Manero, informaron de manera conjunta que “en reconocimiento de la fuerte cooperación en la aplicación de la ley entre México y Estados Unidos, y en el interés de demostrar nuestro frente unido contra toda forma de delincuencia, el Departamento de Justicia ha tomado la decisión de buscar desechar los cargos criminales estadunidenses contra el ex secretario Cienfuegos para que pueda ser investigado, y si es apropiado, acusado bajo la ley mexicana”.

Asimismo, se dijo que “a solicitud de la Fiscalía General de la República (FGR), el Departamento de Justicia ha entregado a México la evidencia de este caso y se compromete a la cooperación continúa para apoyar la investigación de las autoridades mexicanas”.

Bajo esa lógica, los fiscales estadunidenses solicitaron a la juez federal, Carol Bagley Amon, de la Corte del Distrito Este en Brooklyn, Nueva York, encargada del caso que desechara la acusación formal. Bagley Amon autorizó su deportación a México. El general aceptó salir “voluntariamente” de Estados Unidos y será transportado a nuestro país bajo custodia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos para ser puesto a disposición de la FGR.

Así las cosas, quien retira los cargos es el gobierno estadunidense, no México. En todo caso, sería imputado por la FGR, pero con los cargos que formuló Washington.

En las explicaciones de lo sucedido sólo se aclara que “Estados Unidos ha determinado que consideraciones delicadas e importantes de política exterior superan el interés del gobierno en proceder con la fiscalización del acusado, bajo la totalidad de las circunstancias y, por lo tanto, requieren desestimar el caso”.

Hasta aquí las certezas que tenemos. Lo que sigue son las especulaciones del caso y las hipótesis para entenderlo.

Lo primero que debe quedar claro es que el Departamento de Justicia no exoneró al general Cienfuegos, sino que pesaron más las buenas relaciones entre la 4T y el gobierno de Donald Trump que el continuar con el proceso al exsecretario de la Defensa Nacional. Por otro lado, pudiéramos hablar de un favor político de Trump a Andrés Manuel López Obrador por varios servicios concedidos a la Casa Blanca, incluido el no reconocimiento del triunfo electoral de Joe Biden; pero también podría ser un golpe al gobierno entrante de Biden al no entregarle en bandeja de plata una ficha tan importante en la relación bilateral. No olvidemos que el mismo presidente de México, se negó a tocar el tema afirmando que lo haría hasta que pasaran las elecciones del 3 de noviembre, quizá porque en ese contexto sería menos probable que Trump accediera a regresar al general porque eso le acarrearía una merma electoral. Pero ya pasada la tormenta electoral, pues el inquilino de la Casa Blanca cumplió su parte del trato.

Otra hipótesis es la que se pinta de verde olivo. Posiblemente, las presiones de las Fuerzas Armadas (que tampoco son monolíticas, es decir, quizá no todos querían el regreso) jugaron un papel preponderante en el retorno de Cienfuegos, y presionaron al poder civil para que lo consiguiera. Esa presión tal vez fue demasiada y hasta el mismo Departamento de Estado norteamericano se adelantó a parar un encontronazo entre militares y civiles al sur de su frontera. Al final, López Obrador podría presumirle al Ejército que cumplió su promesa de traer al general.

Una especulación más tendría que ver con la presión ejercida por Palacio Nacional para intercambiar a Cienfuegos por mantener la presencia de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) en nuestro país, lo que incluso se ha mirado en el vecino del norte como una “capacidad del gobierno mexicano para jugar fuerte con Estados Unidos y ganar”.

Se habla también de las pruebas insuficientes en el caso, lo que me parece más difícil de creer, pues no pienso que el Departamento de Justicia se hubiese aventado ese tiro sin tener las suficientes pruebas para ello,

¿Esta situación beneficia o perjudica al gobierno de la 4T? Si la FGR no realiza una investigación profunda, clara y adecuada, el gobierno de Joe Biden le podría caer encima. Si la logra realizar saldrá bien librada: si Cienfuegos es culpable que pague por ello; pero si es inocente, tendremos que reconocer el rescate que hicieron de él.

Esto apenas comienza. Sobran preguntas, faltan respuestas. Si, como dice Marcelo Ebrard, en este momento el general ya no tiene cargos en Estados Unidos, ¿cuál sería la razón para someterlo a una investigación en nuestro país? ¿Qué pasará con la operación Padrino? ¿Cuáles son los términos de la entrega? ¿Qué cedió el gobierno de México para traer de vuelta al general? ¿Qué repercusiones tendrá con el gobierno de Joe Biden? Al tiempo.

 

@contodoytriques

 

 

También te recomendamos:

https://partidero.com/salvador-cienfuegos-con-cinco-cargos-por-narcotrafico-en-contra/

Comentarios

Acerca del autor

Eduardo González Velázquez

Profesor de Relaciones Internacionales en el Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajara.

Tradoc-Blackstone

Tradoc-Blackstone: Pasión en movimiento

Videocolumnas

Loading...

Tweets Recientes

Hemeroteca

Compartir