Francisco Castellanos J.
Fotos: Cortesía
Apatzingán, Michoacán; miércoles 21 de enero de 2026.— Por segunda ocasión en menos de una semana, trabajadores del Sindicato Único de Empleados al Servicio del Municipio de Apatzingán (SUESMA) se movilizaron este martes por diversas calles del municipio para manifestar su respaldo y solidaridad con compañeros despedidos, en medio de un conflicto laboral que se ha intensificado en las últimas semanas y que mantiene enfrentados al sindicato y al Ayuntamiento.
Apatzingán es considerado uno de los municipios con mayor presencia de células del crimen organizado en Michoacán, entre ellas Caballeros Templarios, La Nueva Familia Michoacana, Los Viagras, Cártel Jalisco Nueva Generación, Cártel de la Virgen, Los Troyanos, Cártel de Zicuirán, Cártel del Metro, Once del Cerro, Cárteles Unidos, El H3 y Blancos de Troya, entre otros. De acuerdo con señalamientos locales, estos grupos mantienen actividades de extorsión contra limoneros, productores de frutas, ganaderos, comerciantes y otros sectores de actividades lícitas.
La alcaldesa emanada de Morena ha sido señalada por diversas polémicas recientes. El asesinato de Bernardo Bravo, líder de los productores limoneros del Valle de Apatzingán, generó una fuerte indignación entre la población y el sector agrícola. Sin embargo, declaraciones de la presidenta municipal provocaron controversia, luego de que calificara el crimen como parte de los “hechos que al final del día ocurren”, expresión que fue interpretada por diversos sectores como una minimización del suceso.

Asimismo, Apatzingán —municipio de gran relevancia histórica y clave en la producción agrícola del estado— se convirtió nuevamente en tema de debate en redes sociales, luego de que se diera a conocer la sanción impuesta a la alcaldesa Fanny Arreola Pichardo por la contratación del grupo Los Originales de San Juan, intérpretes de narcocorridos, durante un evento público. La situación reavivó el debate sobre la normalización de contenidos vinculados al crimen organizado en actos oficiales.
Paralelamente, autoridades federales y estatales anunciaron una nueva estrategia de seguridad con el objetivo de intentar devolver la paz a esta región de Tierra Caliente.
¿Por qué fue sancionada la alcaldesa Fanny Arreola Pichardo?
El 28 de octubre de 2025, durante las celebraciones por el CCXII Aniversario del Decreto Constitucional, el Ayuntamiento de Apatzingán contrató a la agrupación Los Originales de San Juan. Durante su presentación, los músicos dedicaron a la alcaldesa la canción “Traficantes Michoacanos”, hecho que fue considerado por autoridades estatales como apología del delito.
“Arriba Apatzingán, Michoacán, compadritos. A toda la gente que viene esta noche, les queremos cantar un corrido bien bonito, especialmente y agradeciendo a la presidenta municipal, Fanny Arreola, gracias por esta gran invitación; me dijo: ‘cántenme este corrido’, y con mucho cariño se lo cantamos…”, expresó el vocalista durante el evento.
La marcha, a la que en esta ocasión se sumaron dos regidores, fue encabezada por Carmen Zepeda Ontiveros, también de Morena. Inició por la tarde en el Monumento al General Morelos, conocido como “La Mano”, desde donde el contingente avanzó de manera organizada y pacífica.
Los manifestantes realizaron una parada frente a la Presidencia Municipal, donde lanzaron consignas en defensa de sus derechos laborales. Los sindicalizados denunciaron que el despido de casi 40 trabajadores forma parte de una estrategia de hostigamiento y persecución sindical, la cual atribuyen directamente a la administración municipal encabezada por Fanny Arreola Pichardo, a quien acusan de negarse de manera sistemática al diálogo y de intentar debilitar al sindicato mediante ceses injustificados y presiones administrativas.
De acuerdo con el SUESMA, desde diciembre pasado el conflicto se ha agravado por el incumplimiento de aportaciones patronales, la elaboración de actas administrativas y la emisión de amenazas veladas contra empleados que mantienen su afiliación sindical. El gremio sostiene que estas acciones violan el Contrato Colectivo de Trabajo y representan un retroceso en derechos laborales conquistados durante más de cuatro décadas.
Los manifestantes también reprocharon que el gobierno municipal haya criminalizado protestas previas, calificándolas como “tomas violentas”, pese a que —aseguran— las movilizaciones han sido pacíficas y se han limitado a exigir el cumplimiento de la ley y el respeto a los derechos laborales. La situación, señalaron, ha llegado a un punto crítico con el despido de trabajadores con años e incluso décadas de antigüedad.
Durante la protesta, los trabajadores reiteraron su exigencia de reinstalación inmediata de los despedidos, el cese del hostigamiento laboral y la apertura de una mesa de diálogo real, con la intervención de autoridades estatales y organismos de derechos humanos, ante lo que consideran una cerrazón total por parte del Ayuntamiento.
La movilización fue transmitida en vivo a través de redes sociales, donde el sindicato dio a conocer sus demandas y el ambiente que se vive entre los trabajadores, advirtiendo que, de no obtener respuesta, las protestas continuarán.
El conflicto laboral en Apatzingán se ha convertido en un foco de tensión política y social, con señalamientos directos contra la alcaldesa por presuntas prácticas de represión sindical, mientras el diálogo entre autoridades y trabajadores permanece roto.




