CJNG: un consorcio de profesionales al servicio del fraude inmobiliario

Kovat Gardens es señalada por el gobierno de Estados Unidos. Foto: Redes Sociales.

Guadalajara, Jalisco. — Detrás de la estructura operativa del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el Occidente del país, existe un entramado de servicios profesionales e inmobiliarios que ha transformado la actividad delictiva en una maquinaria empresarial de apariencia legítima. De acuerdo con un reportaje de El Informador, basado en las últimas designaciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la organización ha consolidado en Jalisco un núcleo financiero donde contadores, publicistas y gestores inmobiliarios operan el fraude de tiempos compartidos como una unidad de negocio transnacional.

La profesionalización del fraude

La investigación de las autoridades norteamericanas revela que el cártel no solo utiliza la fuerza, sino que recurre a la especialización técnica para captar víctimas en el extranjero. El informe destaca que el CJNG utiliza perfiles de “cuello blanco” para gestionar lo que hoy es una red de al menos 74 negocios fichados, de los cuales el 66% operan desde Jalisco, principalmente en Puerto Vallarta.

En la lista de las 17 nuevas empresas sancionadas apenas días antes del abatimiento de Nemesio Oseguera, figuran giros que escapan al radar convencional del narcotráfico: desde el Club Deportivo de Formación al Fútbol GMX hasta consultorías contables y agencias de mercadotecnia. Según el Departamento del Tesoro, el uso de profesionales es una constante en esta fase de expansión:

“Fue capacitado como contador, ya que es frecuente que el Cártel Nueva Generación haga uso de profesionales”, señala el reporte respecto a uno de los operadores financieros en la zona de Vallarta y Nayarit, quien se presenta como empresario turístico legítimo.

Puerto Vallarta: el centro del “outsourcing” criminal

El reportaje de El Informador también subraya una concentración de poder económico en la costa de Jalisco. Al menos 49 de las 74 empresas señaladas tienen su sede en el estado, convirtiendo a destinos turísticos como Puerto Vallarta, Bucerías y recientemente Baja California Sur en centros de “outsourcing” para el lavado de activos.

La red no solo se limita a la fachada corporativa; involucra a personajes con décadas de trayectoria en la industria turística. Figuras como Carlos Humberto Rivera Miramontes, fundador de complejos como Kovay Gardens, son señaladas por colaborar voluntariamente en la administración de estos esquemas fraudulentos, bajo la dirección estratégica de operadores como Carlos Andrés Rivera Varela, alias La Firma.