Claudia la oscura.
Alfonszo Rubio Delgado
La presidente con a, de nuestro país, tiene un pasado un tanto misterioso. Graduada en la universidad autónoma de México con la licenciatura en física. Posteriormente graduada en ingeniería energética, se involucra en la política nacional ocupando cargos políticos, ignoro si con logros destacables en el pasado. Cuando me di cuenta de su existencia, fue cuando estuvo de jefa de gobierno, en la ciudad de México.
Ciertamente, seguía siendo lejana para mí óptica. Desde nuestro estado, la forma de desenvolverse de la señora. Las noticias sobre sus conflictos sonaban a nivel mundial. También se filtraban por ahí otras que parecían hablar bien de la señora. Por ejemplo, que a nivel internacional, su administración fue de las mejores, la movilidad el apoyo a adultos mayores y mujeres. Pero también hubo problemas que por sus características rayaron en el colmo de lo patético, asuntos que tan solo traerlos a la memoria causan terror, por lo descuidado, sesgado y trascendente.
Y obvio por voltear hacia otra parte y mostrarse como si nada hubiese ocurrido como fue el accidente mortal de la línea dos del metro. Algo que, por sus características, debió de enviar a la cárcel a quienes la construyeron. Pues no pasó nada. La empresa extranjera encargada del peritaje, fué despedida por dictaminar en contra de Marcelo. Aun así, no hubo culpables. Tampoco lo fue la directora del metro. Cuando se trata de amigos, en esa secta satánica, no parece haber culpables. Finalmente, el empresario constructor del tramo colapsado, otro amigo del sistema se comprometió a reparar el daño y asunto resuelto.
Después al llegar a la presidencia de la república no se ha cansado de denostar a la oposición, al “prian”. Y también parece ser uno de sus santos socorridos el expresidente Calderón. Sus pesadísimas peroratas mañaneras las aprovecha, según lo poco que he visto, entre buenos y muy malos, siendo ella y su partido de los primeros. Claro que no tiene oídos para todo lo que se le demuestra, ello en relación a las raterías, expolios de recursos públicos y algunas organizaciones criminales de su gran partido.
Aunque aparentemente, esto último ha cambiado. La amenaza llegó del norte. Aquel hombrecito cuya inestabilidad emocional preside Estados Unidos, la ha llamado a cuentas. Ha señalado que en nuestro país reina el narcotráfico. Claro que no es tanto la droga lo que le interesa a aquel. Pues eso desde siempre les corre por las venas.
Lo que quiere, no el adenocromófago, sino sus “superiores” es la península de baja California y el estado de Sonora. Y claro, la señora ya se dio cuenta que existimos el resto de mexicanos. Ahora está convocando a la “unidad nacional”. Pues está arrinconada y acobardada. La fórmula noventa por ciento leal y diez por ciento capaz, al parecer no funcionó. Ahí quedó claro que Gustavo Petro es un mentiroso. En dos ocasiones mencionó aquel que La oscura, había sido guerrillera del M19 colombiano, cosa que ésta negó. Y por sus maneras de desenvolverse ante los acontecimientos, claro es que, ni siquiera ha pisado aquel país. Ahora la presidente con a, más parece miembro del mossad. Dice que México no va a la guerra porque según ella, históricamente le ha ido mal en las confrontaciones.
¡Ay, Claudia! te hizo falta calle, también M19. Pero con tus amigos el mosh y esos inútiles, estás mostrando una total falta de oficio. Y ahora pides unidad nacional, después de que toda tu vida, has promovido lo contrario. Esperemos que no sea demasiado tarde.
¡Saludos amig@s!
