CLAUDIA, ¿TIRO POR LA CULATA?

Simple lógica: la revocación de mandato opera cuando los gobernantes, engreídos de poder, fallan y se vuelven contra sus electores. A ejemplo de su mentor, e incluso con mayor aceptación que él, Sheinbaum, ante el fracaso de su reforma electoral, va con su “Plan B” por revocar su mandato sin que, por su popularidad, ni sus peores enemigos lo hayan demandado. Lo hace para inyectar fuerza a Morena, venida a menos por huachicoleros y narcopolíticos, como Adán Augusto y otros. No obstante, la apuesta presidencial se asemeja más a un alarde de vanagloria y, tal vez, hasta de soberbia. Hoy tiene el viento a su favor, pero ¿qué si para 2027 los ventarrones cambian y el tiro sale por la culata?