Una de las enseñanzas básicas del antiguo filósofo Heráclito es: Panta rei (Πάντα ῥεῖ) es una expresión en griego clásico que significa “todo fluye”. Es el concepto central de la filosofía del pensador presocrático Heráclito de Éfeso (siglo VI a. C.), quien sostenía que el cambio constante es la única ley inmutable del universo.
La esencia del concepto
• El devenir constante: Heráclito afirmaba que nada es estático o permanente. La realidad está en un estado de transformación y movimiento perpetuo.
• La metáfora del río: Es famosa su frase: “No es posible bañarse dos veces en el mismo río”. Esto significa que, al entrar de nuevo al agua, el río fluye y ya es otro, pero, además, la persona que se baña también ha cambiado.
• La unidad de los opuestos: El cambio ocurre a través de una tensión entre fuerzas contrarias (el día y la noche, la vida y la muerte, el frío y el calor). Para Heráclito, los opuestos son necesarios y complementarios para que exista armonía.
Ahora, ¿cómo podemos hacer un análisis actual de esta filosofía? Cuando en los discursos de los servidores públicos (autoridades) y nosotros mismos se dice que todo fluye, pero en la realidad estamos “atorados”, “estancados”, “atrapados”…
Y nada menos en estos días en los que celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio de cada año), ¿se está avanzando? La restauración de los ríos, la protección de la flora y la fauna, el respeto a las áreas naturales protegidas, el control de los residuos tóxicos, la disminución de la contaminación industrial y el manejo de la basura.
Y acercándose el Mundial de Futbol, ¿cómo andamos en la procuración de justicia?, ¿qué tal trabaja la Comisión Nacional y Estatal de Derechos Humanos? Y los temas de salud, seguridad, educación, empleo, transporte, alimentación y otros servicios prioritarios.
Y al comenzar el temporal de lluvias, ¿cómo “fluyen” los sistemas de seguridad nuevos de plumas, barreras y sensores? Lo que hay que reconocer es la creatividad para captar el peligro del agua que no puede fluir porque han bloqueado su cauce natural.
¿Y qué tal los presupuestos? Tan fluyen que rápido se acaban y no alcanzan. Por ejemplo, en tema de transporte, Mi Macro Periférico es una muestra de que ni con el aumento se ha registrado mejoría. Para empezar, las máquinas que recargan las tarjetas frecuentemente no están en condiciones de recibir billetes, lo que retrasa el acceso a las estaciones; muchísimos elevadores funcionan de manera precaria y otros ya están varados de forma permanente; en horas pico no hay suficientes unidades. Pero eso sí, en todos lados hay publicidad del amor futbolero.
Y volviendo al tema del agua, qué bueno que nos salvemos de morir ahogados dentro de un automotor en un desnivel, pero ¿y los que andan a pie? Apenas la primera lluvia y las calles y avenidas lucen con grandes lagunas que ponen en riesgo a los peatones que necesitan abordar o descender de algún transporte público o privado. O simplemente cruzar de una acera a otra.
Ya en el tema del agua potable ni se diga nada. Es cuento de nunca acabar. Será necesario que la ciudadanía tomemos conciencia de que esto no va a fluir si no empujamos con fuerza permanente. Siguiendo la doctrina de Heráclito, hagamos fluir nuevas corrientes y movimientos que rompan los diques del conformismo y la tibieza que no nos permiten una verdadera transformación.
No queramos cuidar la naturaleza, solo dejemos que la naturaleza nos cuide. Ella es más sabia que nosotros. No manipulemos al medio ambiente pensando que con una serie de normas sin cumplirse regresará la armonía.
Y tampoco nos engañemos pensando que con “presupuestos aprobados” habrá soluciones rápidas, porque lo único rápido es que los dineros se esfuman mágicamente sin dejar huella.
Pero no quiero caer en el pesimismo y los prejuicios, mejor me pongo a fluir con espíritu de servicio en mi familia, con mis vecinos y la sociedad de la que soy parte. Y agradezco a Heráclito porque, después de tantos siglos, sigue fluyendo su pensamiento entre nosotros.
Gabriel Espinoza Iñiguez
Salvemos Temaca AC




