Partidiario

Criterios

Aunque algunos medios minimizaron o ignoraron el hecho, bien porque no se les informó (es el caso de Partidero), o porque no fue de su interés, la aprehensión  del sacerdote Francisco de Asís Patrón, asesor de Cáritas Guadalajara –institución católica con fines asistenciales y humanos presente en 165  países–, lleva en sus entrañas tanta podredumbre que de vez en vez aflora, como la espuma de las corrientes de aguas negras cancerígenas del río Santiago.

En el caso estuvieron en connivencia dos poderes, el Judicial-a través del magistrado Ricardo Suro Esteves, presidente del Supremo Tribunal de Justicia-. y el Ejecutivo-por medio de la Fiscalía de Jalisco que se prestó para el juego que juega el primero con todas las agravantes que condenan la lógica, las leyes y los derechos humanos-.

La detención del clérigo se efectuó premeditadamente mediante la orden expedida por un juez ex profeso para que la ejecutaran elementos de la Fiscalía al estilo del temido “sabadazo”, en un día prácticamente inhábil, la tarde del 24 de diciembre, instrumentada desde lo más alto del STJE.

Estuvo encarcelado cuatro días, hasta que el Arzobispado lo denunció públicamente el pasado día 28.

En este contexto se vigoriza la denuncia pública que hicieron mediante desplegado en un diario (Mural), tres litigantes, Juan Martínez Álvarez, presidente del Colegio de Abogados “Constitucionalista Luis Manuel Rojas”; Karla Azucena Díaz y Eduardo Guzmán García, dirigentes sindicales de organismos oficiales, entre ellos de Pensiones del Estado.

La inserción, dirigida a Enrique Alfaro en su toma de posesión el 6 de diciembre, los firmantes demandan la depuración del Supremo Tribunal de Justicia del Estado para que sea “fuerte, autónomo, imparcial, capacitado, comprometido con la justicia y con la ciudadanía” y que lo presida “un jurista de reconocida probidad y honradez”.

Acusan que quien preside el STJE, Ricardo Suro Esteves, llegó al cargo “a través de la extorsión y el chantaje ejercidos por sus padrinos políticos”, entre los que cita al entonces gobernador Jorge Aristóteles, a su padre Leonel Sandoval y al que era secretario de Gobierno, Roberto López Lara, “quienes en su momento citaron a cada uno de los magistrados para presionarlos y exigirles que tenían que votar por Suro Esteves” para presidente del Supremo Tribunal y del Consejo de la Judicatura y le pedían que no se reeligiera porque cambia jueces a capricho para colocar a sus amigos incapaces que “sueltan impunemente a los delincuentes”.

Ahora, en el caso del padre De Asís, el Arzobispado tapatío exigió que el proceso que se le siguiera, se llevara “con total transparencia y apego a la ley, dejando a un lado abusos de poder y arbitrariedades”, pues tanto el presidente del STJE como su padre, Ricardo Suro Campos, querían arreglar el asunto “por encima de la ley”.

La historia resumida del caso es la siguiente: en 2016 Cáritas recibió en donación de buena fe, cuatro predios notariados de manos de Ernesto Fernández López quien, a su vez, se los había comprado a su hermano Luis Jaime antes de que fueran embargados por una deuda de 3.6 millones de dólares que tenía con Ricardo Suro Campos, por concepto de servicios legales no cubiertos.

Tal situación la ignoraba Cáritas al momento del traspaso, pero una vez conocida –aparentemente por boca del demandante cuando pretendió un arreglo extrajudicial–, la institución de beneficencia interpuso una demanda de nulidad de las donaciones y actos colaterales, en trámite en el Juzgado Primero de lo Civil (expediente 73/2008).

Sin embargo, de acuerdo con la Arquidiócesis, “la familia Suro ha dicho que Cáritas incumplió con el contrato de donación, por así convenir a su mezquino interés, pero es mentira”.

A raíz de eso, la Fiscalía obtuvo una orden de aprehensión no sólo en contra del presbítero, sino también de otros tres integrantes de Cáritas por el supuesto delito de fraude específico, según la mitra.

“Por el poder que maneja esta familia, se le facilitaron las cosas para que obrara y se le sometieran los otros poderes en juego. Por el cargo que ostenta, por supuesto que su influencia abarca muchos estratos, incluyendo mediáticos. Es falso que Cáritas se ha negado a devolver los bienes.

“Es verdad que es una la persona detenida, el Padre Francisco de Asís, pero no es algo solo personal, sino institucional. La credibilidad de una institución de caridad de la Iglesia católica de Guadalajara es la que está en juego. Lo que queremos es que resplandezca la verdad, la justicia y la caridad, no el abuso de quien se aprovecha de su poder y realiza abominaciones, incluso detrás de una acomedida amabilidad, escondiendo, sin vergüenza, a un lobo atroz.

“Tergiversar la verdad puede provocar escándalos y temores, pero es todavía más escandaloso y vergonzoso cubrir la verdad. Apelamos a la sensatez, a la cordura y a la legalidad de quienes depende aplicar la justicia como es debido”.

¿Más clara la exhibición del cáncer de corrupción que corroe el interior de la procuración y aplicación de la justicia en Jalisco que hasta propusieron un arreglo extrajudicial?

Salvo rarísimas excepciones, es poco lo que se salva en una y otra instancia.

Con la Iglesia han topado los Suro y han tenido que desistir de su demanda contra Cáritas.

Feliz 2019 a los lectores.

Comentarios