Ahora que se identificó al agresor del presidente municipal de Uruapan, viene a mi mente una propuesta que he sostenido durante muchos años: las actividades físicas y el deporte deberían ser asignaturas obligatorias, al mismo nivel que matemáticas, física, inglés o historia. No simples materias de relleno.
El agresor era apenas un joven en plenitud de la vida. Lamentable que su camino se torciera. Habrá que indagar en las causas, pero no puedo evitar preguntarme qué habría pasado si este muchacho hubiera tenido la oportunidad o el incentivo de elegir el deporte. Seguramente no habría terminado en esa plaza, cumpliendo una misión suicida.
Insisto: para alejar a la niñez y la juventud de la delincuencia, el deporte y la actividad física son herramientas fundamentales.
He leído con atención el programa del gobierno federal sobre la atención a las causas, y por desgracia no encontré un apartado dedicado a la promoción del deporte. Si realmente se busca atender el origen del problema, hay que mirar hacia la Secretaría de Educación e implementar un programa donde las actividades físicas, deportivas y culturales sean obligatorias desde el preescolar hasta la educación superior, tanto en universidades públicas como privadas.
Hoy existen programas y competencias, pero son apenas una aspirina frente al grave problema de la delincuencia. Científicos de reconocida trayectoria han documentado que la actividad física mejora la agilidad mental, fortalece el cuerpo y fomenta la convivencia social.
También debemos modificar los modelos de referencia para las infancias. Los deportistas pueden ser un excelente ejemplo. ¿Por qué no llevar a las escuelas a figuras como Hugo Sánchez, Rafael Márquez, el doctor Rafael Ortega, el maestro Rafael Gutiérrez Aldaco, Alfredo Villa o Gustavo Ayón? Todos ellos son ejemplos de éxito dentro y fuera del deporte.
Y no faltan mujeres que representan disciplina y tenacidad: Lorena Ochoa, Paola Longoria, Ana Gabriela Guevara, María del Rosario Espinoza o la joven boxeadora Camila Espinoza, de apenas 17 años.
En lo personal, tengo gran afición por la natación en aguas abiertas. Participo en distintas competencias en mar, lagunas y ríos, y puedo asegurar que los mejores resultados y tiempos suelen ser de niñas y jóvenes de entre 15 y 17 años en distancias cortas de uno o dos kilómetros.
¿Por qué no tomar estos ejemplos como modelos de inspiración para las nuevas generaciones?
Me parece acertado que el gobierno haya impulsado la eliminación de las llamadas canciones tumbadas, por su contenido que glorifica la violencia. Sin embargo, se hizo poco para contrarrestar su influencia, pues continúan produciéndose y sonando en barrios y colonias populares de todo el país.
Por supuesto que debe condenarse cualquier acto de violencia en cualquiera de sus manifestaciones, pero también hay ejemplos de países donde los índices delictivos son mínimos porque han priorizado políticas que promueven la actividad física, deportiva y cultural.
En Países Bajos, por ejemplo, se registraron apenas 45 delitos por cada mil habitantes en 2024. Su Plan Estratégico del Deporte Neerlandés 2032 (Dutch Sport’s Strategic Plan 2032) busca convertir al país en la nación más deportiva del mundo, enfocándose en la accesibilidad, asequibilidad y calidad de las instalaciones para fomentar la participación masiva.
Solo por citar un caso cercano: en Guadalajara, desde que el PAN y Movimiento Ciudadano gobiernan, no se ha construido una sola unidad deportiva nueva. Solo remodelaciones.




