Ciudad de México.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) interpuso una denuncia ante la Fiscalía General de la República por la subasta Quetzalcóatl: serpent à plumes, que se celebrará en París, Francia, el 9 de febrero, ya que en ella se incluyen piezas arqueológicas que son bienes de la nación.

De acuerdo con Diego Prieto, director del organismo, la leyes mexicanas impiden la venta y comercio de cualquier pieza relacionada con las culturas originarias de México, por lo que, en entrevista con El Comentario, declaró que se apelará a la diplomacia y a las relaciones culturales con el país europeo.

“Estaremos coordinados con la Cancillería y con la Fiscalía General de la República, vamos a ver si podemos detener la subasta para evitar la venta de las piezas y lograr la incautación. Pero, reitero, eso es algo muy complicado, porque nos enfrentamos a una disparidad jurídica. Nosotros no queremos guerra con ningún país, vamos a respetar sus leyes, pero también lo cuestionaremos y trataremos de encontrar los vericuetos jurídicos que nos permitan ganar esa batalla”, explicó.

En este sentido, indicó que la legislación en Francia es muy laxa con respecto a la mexicana, pues “no establece con precisión la pertenencia de los bienes culturales originarios de una nación”.

Al respecto, señaló a Christie’s, empresa que organiza la subasta, por buscar “los nichos donde hay una legislación más favorable a este tipo de comercio que, para nosotros es ilícito, aunque no para las leyes francesas. Nosotros exigimos que las esas piezas tengan una procedencia honesta y legítima, pero en el caso de Francia, ellos asumen que hay una posesión de buena fe y no preguntan por el origen”.

Esta no es la primera ocasión que una subasta de este tipo se lleva a cabo en Francia, pues en 2019 ocurrió algo similar; el INAH también se manifestó, pero sin éxito. No obstante, aclaró Prieto, algunas piezas no son originales.

“Es un problema jurídico, no podemos obligar a otro país a que aplique nuestras leyes. Por supuesto que estamos insistiendo para que se realicen las modificaciones que permitan al Estado francés exigir una serie de requerimientos para detener, contrarrestar y evitar este comercio. Para nosotros es absolutamente ofensivo, empezando por el nombre de la subasta:, serpiente emplumada. Evidentemente, con eso quieren valorar las piezas, algunas de las cuales son de reciente manufactura, no son originales, al menos el 20% de ellas, y las amparan con esta referencia cínica”, lamentó.

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