Con su viaje a Barcelona para una cumbre con los presidentes Pedro Sánchez; Gustavo Petro, de Colombia; Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil; y Yamandú Orsi, de Uruguay, Claudia Sheinbaum se parapeta frente a Andrés Manuel López Obrador, quien, a instancias de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, demandó a España perdón por las “atrocidades durante la Conquista”, cuando ese país aún no existía. La misma petición se hizo al Vaticano, sin que prosperaran dichas exigencias.
De manera unilateral, López Obrador puso en “pausa” las relaciones diplomáticas. En ese contexto, al término del sexenio, Gutiérrez Müller, sin ruborizarse, solicitó la nacionalidad española. El diario ABC señaló que ella y su hijo menor preparaban su traslado a Madrid; versión que fue desmentida, aunque su hispanofilia continúa.
Otro desafío del claudismo es el “fracking” gasero. ¿Aguantará vara AMLO?




