Desde Bangkok: las violencias se investigan, pero también se transforman

Esta semana escribo Mirada Violeta desde Bangkok, Tailandia. Llegar hasta aquí implicó cruzar océanos, cambiar horarios y recorrer miles de kilómetros. Pero también significó algo mucho más profundo: traer conmigo las voces, las luchas y los saberes de las mujeres de América Latina y el Caribe.

Participo en el SVRI Forum 2026, uno de los encuentros internacionales más importantes dedicados a la investigación y generación de evidencia sobre las violencias contra las mujeres, las niñas, los niños y adolescentes, y otras formas de violencia de género.

SVRI significa Sexual Violence Research Initiative. Pero detrás de esas siglas existe una enorme comunidad global de investigadoras, activistas, organizaciones feministas, sobrevivientes y financiadoras que se encuentran alrededor de una pregunta urgente: ¿qué necesitamos saber, cambiar y transformar para poner fin a las violencias?

Estoy aquí como coordinadora regional de CLADEM, una red feminista que durante décadas ha utilizado el derecho como herramienta para transformar la vida de las mujeres en América Latina y el Caribe. Y estar aquí me emociona, porque cuando una mujer latinoamericana toma la palabra en un espacio global nunca llega sola. Llegamos acompañadas por las historias de quienes denunciaron cuando nadie quería escuchar; por las madres que exigieron justicia para sus hijas; por las sobrevivientes que transformaron su dolor en lucha; por las defensoras que recorren juzgados, comunidades y territorios; y por las feministas que durante generaciones nos enseñaron que aquello que parecía individual era profundamente político.

También llegamos con conocimiento.

Durante demasiado tiempo el Sur Global fue considerado principalmente territorio para investigar: nuestros cuerpos, nuestras comunidades y nuestras violencias convertidos en datos. Hoy reclamamos algo fundamental: no somos solamente objeto de investigación. Somos productoras de conocimiento.

América Latina y el Caribe tienen mucho que aportar al mundo. Nuestra región ha desarrollado conceptos, metodologías, litigios estratégicos, legislación y mecanismos internacionales fundamentales para comprender y enfrentar las violencias contra las mujeres. Desde la Convención de Belém do Pará hasta el reconocimiento del feminicidio y el femicidio, muchas de esas transformaciones fueron impulsadas por movimientos feministas que primero tuvimos que nombrar aquello que las instituciones se negaban a ver. Por eso la investigación importa.

Necesitamos datos para conocer la dimensión de las violencias, identificar patrones, evaluar políticas públicas y saber qué intervenciones funcionan. Pero nunca podemos olvidar que detrás de cada cifra existe una historia y detrás de cada porcentaje hay una mujer, una niña o una adolescente cuya vida fue atravesada por estructuras de desigualdad.

La evidencia debe servir para transformar.

Transformar instituciones que todavía dudan de las víctimas. Transformar sistemas de justicia que llegan tarde. Transformar políticas públicas que administran las consecuencias sin modificar las causas. Y transformar sociedades que continúan normalizando distintas expresiones de violencia contra las mujeres y las niñas.

Pero hay otra conversación imprescindible en estos encuentros: ¿quién puede estar presente cuando se produce y se discute ese conocimiento?

Nuestra participación en Bangkok ha sido posible también gracias al gran apoyo del Fondo de Mujeres del Sur, que quiero reconocer especialmente.

En momentos en que los movimientos feministas enfrentamos enormes desafíos para sostener nuestro trabajo, el financiamiento feminista adquiere una dimensión profundamente política. No se trata solamente de financiar un viaje o garantizar la presencia en una conferencia. Se trata de hacer posible que las organizaciones del Sur Global participemos en los espacios donde se definen agendas, prioridades, investigaciones y respuestas internacionales.

Financiar a los movimientos feministas es también redistribuir poder.

Es permitir que las mujeres que conocemos nuestros territorios podamos contar nuestras propias historias, producir nuestras propias evidencias y participar directamente en las decisiones que afectan nuestras vidas.

Por eso agradezco profundamente al Fondo de Mujeres del Sur por acompañar y hacer posible nuestra presencia en este espacio. Las alianzas feministas también se construyen así: sosteniéndonos para que ninguna tenga que caminar sola.

Desde Bangkok escucho experiencias provenientes de África, Asia, América Latina y muchas otras regiones. Cambian los idiomas, los territorios y los contextos, pero encontramos preguntas comunes y también una enorme voluntad de construir respuestas colectivas.

Y entonces pienso en la distancia.

Bangkok está a miles de kilómetros de Guadalajara. Pero cuando escucho hablar de mujeres que buscan justicia, de niñas que necesitan protección, de defensoras que desafían estructuras de poder o de organizaciones que siguen trabajando a pesar de los obstáculos, la distancia desaparece. Reconozco esas historias, porque también son nuestras historias.

Después de tantos años caminando desde el feminismo y los derechos humanos, sigo convencida de algo: ninguna investigación tiene sentido si no contribuye a transformar la vida de las personas. Por eso estamos aquí. Para aprender. Para compartir. Para tejer alianzas. Para llevar la experiencia de América Latina y el Caribe al debate global y regresar también con nuevas herramientas para nuestros territorios.

En CLADEM decimos que usamos el derecho como herramienta de cambio. Desde Bangkok agregaría algo más: usamos también la investigación, la evidencia, nuestras voces y nuestras alianzas como herramientas de transformación.

Cruzar el mundo para encontrarnos tiene sentido cuando descubrimos que nuestras luchas también pueden cruzar fronteras.

Porque una vida libre de violencias no puede seguir siendo una promesa. Tiene que ser una realidad para todas las mujeres y las niñas, en todos los territorios del mundo.


Dra. María Guadalupe Ramos Ponce

Coordinadora Regional de CLADEM

Profesora investigadora de la UdeG

@dralupitaramosp

lupitaramosponce@gmail.com

Canal de YouTube: Dra. Lupita Ramos

https://www.youtube.com/channel/UCQ_bKrt9f4rkb7VST7-sYrg

www.cladem.org

mariaguadaluperamosponce@gmail.com

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