El tiempo se agota. Los recursos no alcanzan para el sostenimiento de la familia. Quienes se fueron ya no regresaron o se olvidaron de lo encargado. La violencia callejera envuelve el presente, mutila el futuro, cancela las posibilidades de miles de hondureños que penden de un hilo en el pedazo de tierra que los miró nacer.

Sería una casualidad que su circunstancia cancelara la obligación de huir cargando el bulto de la ignominia vaciado de pertenencias y repleto de ofensas y carencias; desbordado de urgencias y penurias; hueco de esperanza y saturado de desesperación. Un bulto deshilado que hace las veces de la débil historia construida, pero desvanecida intempestivamente frente al soplo de la miseria.

No quedan opciones. El solo hecho de no haber muerto en medio de la vorágine de violencia sin adjetivo se torna razón suficiente para escapar. ¿A qué se quedan? En su casa no hay nada para ellos. Mañana será tarde. “Deciden” correr en grupo, apuestan por engrosar los linderos de la mancha migratoria a fin de garantizarse mayor seguridad. Ni siquiera esta práctica es novedosa, menos aún la huida misma. Todo forma parte de la historia migratoria centroamericana del último siglo y medio.

Las personas migrantes de la caravana, ahora también de El Salvador y Guatemala, caminan en un contexto de criminalización, victimización y discriminación. Caminan en grupo, aunque la marcha se verbaliza en soledad. Caminan y se abren paso entre las pesadas miradas que los aprehenden como diferentes y, por lo tanto, los asumen como enemigos. Caminan y, al paso de los días, no consiguen deshacerse de la miseria sempiterna que como sombra los ha acompañado desde antes de nacer.

No es una caravana, ni dos, ni tres, son muchas más materializando la oscura subsistencia anidada en el rincón de la historia.

De entre los miles de cuerpos andantes de mujeres, hombres y menores de edad, nos ensordece la desfallecida voz que pregunta: “¿Dónde podemos vivir?”.

El silencio que guardamos, debe avergonzarnos.

 

@contodoytriques

Foto: Cuartoscuro

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