Eric Sandoval*

 

Guadalajara, Jalisco.-“Me sentía rara, pero no ebria. Inmóvil, no tenía control sobre mí, mis extremidades no me respondían”, dice Lucía Castillo, quien aceptó un shot de tequila extraño por parte de la barman. Lucía no sabe qué tenía su tequila, no tiene muchas imágenes de esa noche. Recuerda a su padre diciendo “te drogaron”, al verla salir con la mirada perdida de un famoso bar que ahora se encuentra en la colonia Americana, el cual fue clausurado en 2016 por venta de drogas.

Es bastante común salir a beber con tus amigos el fin de semana, embriagarse y pasarla bien. Las luces que te marean, la música que te gusta, y con alto volumen. Todo parece estar bien, hasta que adulteran tu bebida.

Mediante una solicitud de transparencia, se informó que de 2014 a 2019 se cuentan con 27 clausuras y una infracción a centros nocturnos de Guadalajara. Sin embargo, cada vez más historias sale a la luz mediante redes sociales.

En junio de 2018, Lucía N., una joven de 21 años que estudia la carrera de Ingeniería Financiera, salió tarde con sus amigos, como lo hace cada quince día dentro de la zona metropolitana de Guadalajara (ZMG). En esta ocasión fue acompañada de su amigo Mauricio, quien al llegar al bar se percató de que conocía a la barista.

“Pedimos cinco cervezas para los dos, después nos acercamos con la chava de la barra. Nos regaló dos shots; yo lo acepté porque me dio confianza que mi amigo la conociera. Pero después de veinte minutos comencé a sentirme mal”, cuenta Lucía.

Ella sólo guarda en su cabeza algunas escenas de esa noche. Una de ellas fue tratar de enviar un mensaje a su papá para que pasara por ella y la ayudara. “Mi amigo y yo llegamos a las dos de la mañana. Mi papá venía por mí hasta las cuatro, pero yo a las tres ya me sentía terrible y recuerdo que entré al baño a vomitar. Traté de mandarle un mensaje a mi papá pero mi subconsciente me hizo creer que lo hice cuando realmente no actué”.

Este famoso bar tiene muchas historias, dice Lucía. Afirma que es casi una «leyenda urbana» que algo te pase en ese lugar. “Ya había ido varias veces y veía a muchachas con las mirada perdida. Mi padre dice que en ese lugar pasan por personas drogadas”.

Según el artículo 30 del Reglamento para el Ejercicio de Giros Comerciales y Prestación de Servicios en el Municipio de Zapopan, la autoridad municipal puede clausurar o revocar la licencia del establecimiento que expenda o venda bebidas alcohólicas, en caso de que afecten o constituyan riesgos graves a vecinos, clientes o empleados.

“La autoridad municipal podrá infraccionar, clausurar, revocar o cancelar las licencias de los giros principales, anexos o complementarios, en los que se expendan o consuman bebidas alcohólicas, cuando los mismos originen problemas a comunidad o cuando a juicio de la autoridad correspondiente, constituya riesgos graves para los vecinos, clientes o empleados, producto de desórdenes, actos violentos, ambiente insalubre o inseguro e inseguridad, que prive dentro de los establecimientos en cuestión”.

El regidor de Inspección y Vigilancia de Zapopan, Antonio de la Torre Bravo, menciona que el reglamento ya está caduco, que deben de hacerse cambios, sobre todo en bares, discotecas, cervecerías. Esto debido a que muchos sacan licencia para vender micheladas y venden más productos.

Y respecto al tema del uso de drogas, asegura que el municipio no es el encargado de tal problema, ya que es delito y ellos vigilan cuestiones administrativas. “En el caso de narcóticos, nosotros llevamos un procedimiento conjunto con las fiscalías federal y estatal. Ellos son los que se encargan de ese aspecto de drogas. Nosotros les hacemos del conocimiento de que existen bebidas adulteradas u otras sustancias que ocasionen daños a los jóvenes”.

Menciona que en caso de presenciar alguna venta de narcóticos dentro del establecimiento o algún químico dentro de la bebida, debe hacerse la denuncia ante la Fiscalía. Ellos procederán a clausurar.

 

El otro lado de la moneda

Erick es originario del Estado de México, pero trabajó más de ocho años como barman y mesero en la ZMG. Erick recibía de mil a mil 500 pesos por colocar dos gotas de yumbina.

“No siempre es el mesero o el barman quien lo pone por iniciativa propia. El cliente es quien realmente te solicita que pongas dos o tres gotas de yumbina en la bebida de su acompañante, para que se ponga mielosa y poderla llevar a un motel”, explica Erick.

Erick ha trabajado en alrededor de 20 centros nocturnos, entre bares y discotecas. En dos ocasiones le han dado una buena propina por colocar yumbina en la bebida de alguien. “La primera vez estaba trabajando ya tarde, como a las 2 de la mañana. Yo estaba trabajando en un antro como barman, y fue cuando se me acercó un cliente que me pidió que si le mandaba una bebidas a su mesa, una con las dos gotas. Se las mandé con el mesero. De esa ocasión gané mil pesos de propina. En la segunda, trabajaba como mesero también en un antro, y directamente se me acercó el cliente y me dijo que limpiara la mesa, y de paso le pusiera dos gotas. Ahí me dio mil quinientos pesos”.

No todo es tan fácil como lo cuenta. Él es consciente de que está cometiendo un delito, y que coloca un químico que no es pastilla, sino líquido. “La yumbina es un químico que se le da a las vacas en celo, para que se reproduzcan más rápido. Imagínate lo que ocasiona en una mujer, más de dos gotas es peligroso”. Los riesgos que tomaba Erick podrían costarle su libertad. Cuidar que la víctima o algún cliente lo viera en el intento, o que la víctima al probar la bebida percibiera el sabor amargo que provoca la yumbina.

Erick dice que al inicio todo lo lleva normal, pero cuando pasa el tiempo comienza a pensar que esa persona pudo ser su hermana, su prima o algún otro familiar suyo.

El sueldo de un mesero depende del establecimiento. “Como mesero en los antros ganaba alrededor de 350 pesos a 450 pesos por turno. Un turno de diez horas”. A diferencia de Luis Ángel Barrio, quien ganaba 120 pesos por un turno de nueve horas.

Ángel tiene 8 años de experiencia siendo mesero, y está agradecido con Dios por nunca haber drogado a nadie. Aunque, en su experiencia, drogar a un cliente no tendría la menor dificultad. “Drogar a algún cliente por medio de la bebida realmente sería muy fácil, me tomaría cinco segundos, y se me hace mucho”.

Luis Ángel jamás estuvo cerca de cometer el delito, pero dice que los clientes siempre se le acercaban para preguntarle que dónde vendían drogas.

El artículo 44, fracción V de la Ley para Regular la Venta y el Consumo de Bebidas Alcohólicas en el Estado de Jalisco menciona que los establecimientos deben impedir o denunciar actos que pongan en peligro a los consumidores:

Artículo 44.

  1. Son obligaciones de los propietarios, representantes legales o encargados de los establecimientos a que se refiere esta ley, las siguientes:
  2. Impedir o en su caso, denunciar actos que pongan en peligro el orden en los establecimientos, recurriendo para evitarlos a la fuerza pública.

Lo mismo deben hacer cuando tengan conocimiento o encuentren en el local del establecimiento a alguna persona que consuma o posea estupefacientes o cualquier otra droga enervante.

 

Siguiente paso: tener suerte

Erick se encargaba de colocar la yumbina en la bebida, pero después de eso no tenía idea de qué pasaba con la víctima.

Víctor Martínez tiene 43 años, y trabaja como docente en una primaria. Sus fines de semana los dedica a ser socio conductor de la empresa Uber para ganar dinero extra por las madrugadas. Victor varias veces ha recogido a jóvenes drogados de centros nocturnos en la ZMG, pero afirma que existen diferencias.

“Existen diferencias cuando subo a un hombre drogado o una mujer. Generalmente, los hombres llegan más iluminados. Extasiados. Se nota que lo hacen por diversión. Con las mujeres, por supuesto que también he subido a algunas que lo hacen por diversión, pero muchas otras realmente no saben lo que está pasando, o lo que pasó”, explica Víctor.

Víctor tiene en claro que las mujeres son principal víctima de las drogas colocadas en las bebidas, y le ha sorprendido la cantidad de casos que ha tenido en su auto. “Hay muchas que se suben al auto con la poca conciencia que les queda, huyendo desesperadamente a sus casas”. dice Víctor.

“Levanté a una chica de un bar en Providencia. La chava no podía ni hablar. Tenía la mirada perdida y cuando tenía su momento de lucidez comenzaba a disculparse. En el camino me pedía que me detuviera para vomitar”, relata Víctor.

La empresa de transporte Uber recomienda a sus socios conductores no hacer contacto físico con el usuario para evitar conflictos. Sin embargo, Víctor tuvo que ir más allá de sus obligaciones como conductor para ayudar a la chica.

“Ella se quedó dormida. Al llegar a su destino intenté despertarla con música alta y otras alternativas, pero no me quedó otra opción más que tocarla. No había otra manera”, dice Víctor.

Víctor se percató de que la respiración de la chica era agitada. En su intento de moverla para que despertara, ella dijo: “ayúdame”. Víctor supo que debía actuar como le gustaría que otro chofer actuara con su hija si pasara por la misma situación.

“No tenía la capacidad de moverse; tuve que abrir su casa, cargarla y meterla hasta su cama”, cuenta Víctor.

Víctor reconoce que como chofer sólo le toca transportar personas, pero en este tipo de situaciones “hay que hacer lo que hay que hacer”. Se pregunta qué les dan a los jóvenes para que terminen de esa manera.

La suerte puede no acompañar a todas las mujeres. En enero de 2018, se presumía en redes sociales la presencia de un señor cerca de la discoteca “Dorothy” regalando tarjetas a los socio conductores de la empresa Uber para que lo contactaran vía telefónica si ellos recogían a “chicas que están sonrientes, alcoholizadas y drogadas”. A cambio de 500 pesos, el conductor autoriza que la mujer sea secuestrada por una camioneta para “ser contratada para la acción”.

Casos recurrentes y graves

Luis Fernando Ramírez ha sido paramédico por 21 años en el municipio de Zapopan, y menciona que las intoxicaciones en bares y antros de la ZMG son casos de cada mes. “Sí, hemos tenido esa experiencia, sobre todo ha sido la presencia más hacia la mujer. La mayoría, cuando son dadas de alta, sólo recuerdan haber tomado una bebida y sentirse mal”, describe Luis.

Luis se ha encontrado un patrón similar en muchas personas antes de ser víctimas. Conocer a alguien dentro del centro nocturno puede ser peligroso. “Conocen a personas en el mismo antro, y cuando menos se dan cuenta les pusieron algo”, advierte Luis.

Dentro de su experiencia, el momento más accesible para colocar algo en tu bebida es al pedir bebidas destapadas o coctelería. Asimismo, quitar los ojos de tu bebida por unos segundos puede ser fatal, relata Luis, quien tuvo que atender a una joven de 18 años a la que le colocaron un frasco entero de yumbina.

“En 2001, sacaron de un antro a una chica de 18 años que le dieron todo un frasco de yumbina. Me comentó su amiga que ella vio cuando el chavo sacó un frasco y le dijo que era un producto homeopático para él. Cuando menos se dieron cuenta le metió todo el líquido en su bebida”, recuerda Luis.

Como dijo Erick, más de dos gotas es muy peligroso. Luis encontró a la joven en un estado difícil e impactante. “Cuando llegamos, la chica sufría de taquicardias severas, la muchacha se desnudó en la calle y pedía que la tocaran”. dice Luis.

“Al parecer conoció a un chico muy amable en el antro, y después comenzó a sentirse extraña, y con mucho deseo sexual”. cuenta Luis.

 

Lo más buscado

La mayoría de las víctimas de este delito jamás se enteran qué sustancia colocaron en su bebida. Los tipos de químicos o drogas que con más frecuencia se usan para este tipo de prácticas son:

Químico o droga Características
Yumbina ❏     Químico que popularmente se aplica a las vacas en el celo para facilitar sus relaciones sexuales.

❏     Enaltece la excitación de la víctima.

❏     Genera dilatación en la zona pélvica y provoca relajación sexual en la mujer.

Éter ●     Se aplica a los hielos para que al combinar con alcohol se genere ansiedad y provocar un mayor consumo.
GHB (gammahidroxibutirato) ❖     Sustancia que provoca pérdida de energía y conocimiento.

❖     Popularmente conocida como ´éxtasis líquido´. Sin embargo, su efecto es contrario al éxtasis.

❖     Se presenta en polvo para disolverse con agua o alcohol.

Rohypnol (flunitrazepam) ➔     Droga sin olor ni sabor.

➔     Se presenta en forma de pastilla de color blanco o azul.

➔     Provoca disminución de psicomotricidad, mareos, relajación muscular y amnesia.

Ketamina ★     Droga anteriormente usada como medicamento.

★     Suele combinarse con cocaína y estimular el cuerpo sexualmente.

Burundanga ➢     Mezcla de narcóticos. Entre ellos, la escopolamina, relajante extremo.

➢     Conocida como “la droga zombi”.

➢     Provoca falta de voluntad a la víctima.

➢     Se presenta en forma de polvo.

➢     Sin sabor ni olor.

(Agencia EFE, 11 de junio de 2018)

 

 

*Estudiante del ITESO

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