El Bosque La Primavera enfrenta amenazas críticas que ponen en riesgo su supervivencia

Por: Eduardo Esquivel Torres

Viernes 20 de marzo de 2026.- El Bosque La Primavera no sólo es el principal pulmón de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), sino también un ecosistema bajo asedio, informó Arturo Curiel Ballesteros, coordinador de la Maestría en Ciencias de la Salud Ambiental de la Universidad de Guadalajara (UdeG), quien advirtió que el actual programa de manejo del bosque identifica 27 amenazas críticas que ponen en riesgo su supervivencia.

Entre los peligros más severos destacan el cambio de uso de suelo, la caza furtiva, la fragmentación del hábitat por cercados que impiden la movilidad de especies como el venado, y los incendios forestales, los cuales han consumido 11 mil hectáreas en lo que va del siglo.

La historia del bosque está marcada por episodios de intervención industrial. Curiel Ballesteros recordó que en la década de los 70 la zona perdió sus géiseres naturales, y para los años 80, bajo el impulso federal, se concesionaron seis mil hectáreas a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para exploración geotérmica.

El investigador señaló un contraste drástico con modelos internacionales como el Parque Nacional Yellowstone. A pesar de ser el lugar con mayor potencial geotérmico del mundo, Yellowstone prohíbe la explotación comercial, priorizando en su lugar el valor científico, como el estudio de microbios en aguas termales que han permitido avances en la comprensión del ADN humano.

Como respuesta a esta degradación, surge la propuesta de los “baños de bosque”. Esta práctica no es solo una caminata recreativa, sino una técnica de salud holística que utiliza el microbioma del bosque para beneficiar a los visitantes.

“Los baños de bosque permiten conectar con la naturaleza a través de los cinco sentidos”, explicó el profesor y agregó que esta experiencia debe ser orientada de manera terapéutica por una persona certificada para que cada sentido contribuya a una percepción individual que favorezca el bienestar físico y mental.

El objetivo final de esta iniciativa es unir la difusión de las propiedades biológicas del bosque con la experiencia sensorial. 

Al convertir el bosque en un espacio de salud reconocido por la ciudadanía, se busca fortalecer la defensa de sus valores naturales frente a las presiones externas, transformando la contemplación en una herramienta activa de conservación, puntualizó