El mercado laboral

Yanuaria de Alba
En Jalisco, la tasa de participación económica de las mujeres es de aproximadamente el 45.8%, frente a un 74.6% en los hombres; muy a pesar de ser una de las entidades líderes en generación de talento, la brecha de género y la informalidad limitan el pleno potencial productivo de la fuerza laboral femenina, incluso de hombres y para las juventudes implica doble riesgo.
Los salarios reales siguen por debajo de los niveles de hace cinco años en aproximadamente un tercio de los países de la OCDE, con una preocupante desaceleración en el crecimiento del empleo; esto sugiere que el poder adquisitivo de los trabajadores no está avanzando al mismo ritmo que los alcances tecnológicos y de mercados los cuales se mueven más rápido en todo sentido creando un gran hueco entre la adquisición y la captación laboral digna.
¿Qué panorama recibe a los jóvenes que egresan en estos días de su preparación académica?
La OCDE dice que los jóvenes graduados universitarios también corren un riesgo cada vez mayor de desempleo en comparación con otros trabajadores, una tendencia al alza que comenzó mucho antes de la difusión de los modelos de IA generativa, lo que sugiere causas de fondo más complejas.
Los salarios de los trabajadores con remuneraciones más bajas han resistido mejor el impacto de la inflación que los de la mayoría de los trabajadores, gracias a las subidas del salario mínimo.
Sin embargo, las tasas de desempleo han aumentado entre los jóvenes afectando a los recién graduados, incluyendo a los jóvenes que sin registro de estudios universitarios han comenzado a repercutir en sus comunidades con el aumento de sus tasas de desempleo.
Considerando la brecha de participación económica, existe una diferencia de casi 29 puntos porcentuales entre la participación laboral de mujeres y hombres, colocando al estado por debajo del promedio nacional, mientras las personas que viven en regiones con menores ingresos también tienen menos posibilidades de progresar en la escala de ingresos con el paso del tiempo que quienes viven en regiones con mayores ingresos. Agregando a esto que la tendencia marca que una vez que un trabajador pierde su empleo, es mayor el porcentaje en el que un jóven ingresa a trabajar a que el porcentaje en que el adulto regrese a laborar a esa misma industria.
Si nos enfocamos en potenciar las fortalezas de cada región, creando conciencia en la organización e identificación de los riesgos de cambios generacionales en materia laboral, así como coordinar la intervención temprana, la capacitación y actualización constante, la estructura de sectores y diversificar las formaciones, las condiciones y las economías podríamos ampliar la derrama laboral a la vez que identificamos patrones de comportamiento y por tanto posibles rutas para concretar.
Resulta tan determinante aquel lugar donde se vive, ya que repercute en los espacios que ese habitan y se conviven, los alcances profesionales, los alcances laborales y el nivel de vida que se obtiene al conjugar todos los anteriores. Por eso es tan importante estudiar y concretar en temas de acceso a la vida laboral digna.
El aumento salarial del 2.2% en México contra el 2.7% que presentan la mayoría de países de la OCDE refleja el gran hueco que aún nos falta por cubrir para que los ingresos se puedan estandarizar a una calidad de vida de nivel mundial. Por tal motivo debemos garantizar que las políticas nacionales y regionales colaboren para impulsar el desarrollo local.
El ¿Qué hacer? o ¿Cómo hacerlo? Pierde fuerza en esta disyuntiva pues la importancia se vuelca en aportar, crear estrategias, desarrollar habilidades, concretar los proyectos de aporte social – laboral, reducir las desigualdades regionales y facilitar el acceso al empleo a más personas.
Para aquellos gobiernos que limitan las oportunidades para su comunidad, están poniendo en riesgo incluso su propia estabilidad económica, como observa la OCDE; Las políticas industriales territoriales pueden potenciar la creación de empleo local en función del potencial de cada región. Asimismo, deberían fomentar la diversificación de sectores para aumentar la resiliencia regional. Depender excesivamente de un solo sector incrementa la vulnerabilidad, mientras que la diversificación contribuye a proteger a las personas, las empresas y las economías locales.
Fuentes:
https://coparmexjal.org.mx/entorno-empresarial/mujeres-pib-jalisco/
https://www.oecd.org/en/publications/oecd-employment-outlook-2026_7e710f54-en.html