Ciudad de México.- La Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló que en México existen 3.5 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años involucrados en actividades de trabajo infantil.
Esta cifra representa el 12.6 % de la población en dicho rango de edad y muestra una ligera disminución respecto a los 3.7 millones contabilizados en la edición previa de 2022. En el desglose por género, la población masculina afectada pasó de 2.2 a 2.1 millones, mientras que la femenina se redujo de 1.5 a 1.4 millones.
El organismo precisó que cerca de 1.8 millones de menores desempeñan una ocupación no permitida, por debajo de la edad mínima legal o bajo condiciones clasificadas como peligrosas, lo que significó un descenso frente a los 2.1 millones registrados en 2022.
Por su parte, el rubro de quehaceres domésticos realizados en condiciones no adecuadas se mantuvo constante en 1.9 millones de afectados. La asistencia escolar se consolida como un factor determinante, ya que la tasa de ocupación no permitida alcanzó un 49.1 % entre quienes no acuden a las aulas, frente al 4.6 % observado en la población estudiantil.
El estudio evidencia además marcadas disparidades geográficas y sectoriales en la geografía nacional. Las tasas más elevadas de trabajo infantil se concentran en entidades del sur como Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Tabasco, rebasando el promedio nacional; de manera particular, Guerrero encabeza la ocupación no permitida con un 13.9 % y Oaxaca le sigue con 12.1 %, en contraste con estados como Baja California y Sinaloa, que reportan tasas de 2.3 % y 2.6 %, respectivamente.
Las ocupaciones no permitidas se agrupan principalmente en el sector agropecuario, servicios y comercio.
