El Tuli, el otro hombre de El Mencho
Juan M. Negrete
El pasado domingo 22 de febrero vivimos aquí, en Jalisco, una jornada demasiado agitada. Se implementó un operativo militar para capturar a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, mejor conocido como El Mencho. Lo ubicaron en una de las cabañas del Country Club de Tapalpa y las fuerzas militares procedieron a su detención. Pero al haber ofrecido resistencia los indiciados, se desató la violencia con saldo rojo por ambas partes. La cuota de sangre de la parte oficial habla hasta este momento de 28 bajas. El buscado capo no logró escapar. Perdió la vida, junto con algunos otros compañeros.
Tales fueron los datos que ofreció el general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la defensa nacional, en su reporte del lunes en la mañanera del pueblo, dirigido a toda la nación. Fue el comunicado oficial y, sin dar pie a especulaciones de ningún tipo, nos enteró a todos de los pasos dados en el despliegue del operativo y sus resultados finales. A la hora de reportar el alto número de caídos de las fuerzas armadas, se le quebró la voz y guardó silencio. Fue muy notorio su gesto, bien recibido por el grueso de la población. Le pinta como a una persona de alta sensibilidad humana.
En una segunda parte de su reporte se refirió al operativo desplegado para detener al hombre de las finanzas y, obviamente, de la confianza plena, del capo detenido. Lo mencionó como Hugo H, alias el Tuli. En realidad, el nombre completo de este personaje es Hugo César Macías Ureña. Sus apodos más usados son los de “El Tuli” o “El Tulipán“. El secretario de la defensa lo identificó como coordinador de las células armadas y el operador financiero del CJNG. Se refirió a él como al autor intelectual de los bloqueos y disturbios que se siguieron de la captura de “El Mencho“,
El secretario de la defensa dio a conocer que El Tuli, desde su escondite en El Grullo, estaba coordinando personalmente las acciones delictivas con que se estaba desestabilizando la región. Señaló que era el encargado de coordinar los bloqueos sobre las principales vías de comunicación en Jalisco y estados vecinos. También estaba encargado de orquestar los incendios de los vehículos, autobuses y tráileres, para obstruir carreteras. Desde luego que estaba dirigiendo los ataques contra las instalaciones militares y personal de la Guardia Nacional. El dato revelado más impactante fue que el tal personaje ofrecía una recompensa de 20 mil pesos por cada militar que asesinaran sus sicarios.
El Tuli fue localizado horas más tarde de la captura de su patrón, el Mencho, en Tapalpa. Inteligencia militar lo ubicó en El Grullo, desde donde estaba dirigiendo las operaciones de resistencia del CJNG. No está claro si se encontraba en su domicilio o en algún paraje cercano. Pero los dos helicópteros que sobrevolaron la población a partir de las tres de la tarde realizaron una intensa y afanosa búsqueda de su objetivo hasta dar con él. Se encontraba en el crucero del que sale la carretera a Ejutla.
Al ser detectado, intentó escapar. Se inició la persecución, que no duró mucho rato. Cogió hacia el periférico del pueblo, con dirección al oriente, buscando escapar o bien hacia Autlán o en dirección a Ciudad Guzmán. Pero a la altura del negocio de La Burbuja, del auto en que viajaba dispararon en contra de uno de los helicópteros. Éste repelió la agresión con una sola descarga tan certera que ultimó al buscado Tuli.
Al ser detenido el vehí culo en el que intentó escapar, apresaron al otro acompañante. No se ha revelado su nombre. Pero sí se dijo que les habían incautado dos armas, una larga y otra corta de alto poder, aparte de cartuchos y cargadores. En cuanto a los recursos pecuniarios que portaban los detenidos, se revelaron dos cantidades. Una de 7 millones, 200 mil pesos mexicanos; y la otra de 965 mil dólares.
Todos estos elementos, revelados al público por el secretario de la defensa, dan a entender que se trata, con este personaje, de tal vez el principal hombre de confianza de El Mencho, de los pocos que guardaban acceso directo con el famoso señor de los gallos. Era quien fungía como operador logítico, cuando había necesidad de coordinar movimientos financieros y también el desplazamiento de sus sicarios, cuando sus operativos así lo exigían. Había trascendido que el mero capo tenía serios problemas de insuficiencia renal y hasta vivía sometido a dializaciones periódicas. Entonces, eran personas de su mucha confianza quienes se encargaban de movilizar los operativos del CJNG.
Pero, ¿qué tanto más se sabía del ahora muerto Tuli? La banda Puro Grullo, que es ruidola que les componía corridos a estos señores carteleros, le tiene dedicados dos de sus rolas más que conocidas al Tulipán de Tepeque. Este poblado es un sitio michoacano, nido del mentado Tuli; lo mismo que Aguililla viene siendo el nido natal del mentado Mencho.
La letra de uno de estos corridos sostiene que al Tuli no le gustan las mentiras,/ por eso tiene un lugar / que muchos le enviadiarían. / Acompañante del de la letra M / que por nadie cambiaría…
Pues según testimonios discretos de varios vecinos de El Grullo, el Mencho se daba a ver de vez en cuando por algunos barrios tranquilos de la población. Venían a comer y a disfrutar de raspados y nieves en los locales donde se venden tales productos. Dicen que no levantaban ámpula, o no hacían ruido, o como se quiera decir esto de no suscitar escándalos. Otros afirman que el tal Tuli tenía una vivienda en el pueblo y hasta le cuelgan algunos chilpayates de hijos propios. Como sea son, ambos, personajes que ya no trotarán por estos rumbos. Como afirma la dogmática bíblica: quien ama el peligro, en él perece. Habría que revisar otros papeles suyos, que dejaron sueltos, de estela comprometedora.




