Guadalajara, Jalisco.– En la estación Mercado del Mar de la Línea 3 del Tren Ligero, usuarios se han encontrado con máquinas expendedoras de peluches, un detalle que contrasta con la realidad que enfrentan diariamente en el sistema de transporte urbano.
Mientras se instalan estos dispositivos, persisten problemas graves en diversas estaciones. Escaleras eléctricas y elevadores continúan fuera de servicio, como ocurre en la estación Lázaro Cárdenas de la Línea 3, donde dejaron de funcionar prácticamente desde su inauguración en septiembre de 2020.
La Línea 4, inaugurada el 15 de diciembre pasado, también ha sido objeto de críticas. Las obras permanecen inconclusas en varios puntos, algunos accesos representan riesgos para los usuarios, se han registrado fallas técnicas e incluso ya ocurrió un descarrilamiento.
A ello se suma el incremento en la tarifa, que a partir del 1 de abril pasará de 9.50 a 14.00 pesos. Existe la posibilidad de pagar 11.00 pesos para quienes obtengan la Tarjeta Única, administrada por la financiera Broxel, lo que implica compartir datos personales con dicha empresa.
En este contexto, la instalación de máquinas de peluches en estaciones como Mercado del Mar es percibida por usuarios como un gesto superficial frente a necesidades urgentes del sistema.
El contraste resulta evidente: mientras el servicio enfrenta fallas estructurales y un aumento en el costo del pasaje, la novedad ofrecida es un entretenimiento que poco contribuye a mejorar la experiencia de transporte.

Las críticas subrayan la contradicción entre el incremento tarifario y la falta de soluciones de fondo a los problemas que afectan diariamente a miles de personas.




