Reza el dicho: “El que nunca tiene y llega a tener, loco se quiere volver”. Pero, en algunos casos, si no se vuelven locos, pierden el sentido de la realidad. Todo viene a cuento porque Saúl “Canelo” Álvarez ofreció una entrevista en el podcast Cracks Podcast con Oso Trava, donde aseguró que “el pobre va a ser pobre porque quiere”, argumentando falta de educación financiera.
Y su argumento lo ejemplificó de la siguiente manera: “Si tú le das 10 millones de dólares a una persona, él va a querer gastar 15 millones de dólares”. Nombre, los premios Nobel de Economía Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt se quedaron totalmente anonadados con tamaña deducción.
Vamos a hacer un poco de historia. Por allá de septiembre de 2005, antes de su debut, a su mentor José “Chepo” Reynoso le urgía que debutara porque no tenía dinero ni para comer. Algunos amigos, de los que ya no se acuerda, hacían coperacha para darle recursos hasta para el pasaje del camión de Juanacatlán a Guadalajara. Chepo Reynoso lo consultó con su representante, Rafael “Cobra” Mendoza, y éste le dijo: “Pues debútelo a los quince años de edad”.
Lo debutaron el 29 de octubre de 2005 en la arena “Chololo” Larios de Tonalá, en una función organizada por Marcelino Silva, un mecenas del boxeo que ya se nos adelantó en el camino. Debut que ocasionó la rabia de Carlos Andrade Garín, entonces titular del CODE Jalisco, puesto que los planes eran que llevara todo el proceso hasta llegar a los Juegos Olímpicos.
Fue una función de cuatro peleas; el Canelo subió en la segunda contra Abraham González. Por esa contienda recibió dos mil pesos. A los meses se fue a vivir a un departamento por Tonalá con la madre de su hija. Uno de sus amigos le prestaba ropa, auto y hasta le compraba los pañales porque el boxeo no le alcanzaba. Con el tiempo se olvidó de ese amigo. Dejó de hablarle sin ninguna explicación, aunque en cierta etapa de su vida le mató el hambre.
Aquí la pregunta es: ¿Entonces, en ese tiempo, el Canelo era pobre porque quería? ¿O porque las circunstancias de la vida así se lo permitían? Toda esa historia está plasmada en un texto que pronto voy a publicar, conforme me lo autoricen los abogados, porque hay mucho de qué hablar de esa época.
El 15 de agosto de 2009, después de una pelea en Puebla, su entrenador, Edison Reynoso, se me acercó y me dijo que pronto las cosas iban a cambiar porque ya estaba negociando el contrato de Saúl con Oscar de la Hoya. Ya estaba fraguando una traición contra su representante, Rafael Mendoza.
Efectivamente, el 5 de diciembre de 2009, después de una función en Tepic, Mendoza se separa del Canelo y compañía. Se van con De la Hoya y ahí comienza la farsa del boxeo, pero también la fortuna del dinero. Le pagó muy bien, pero organizando peleas contra rivales de dudosa calidad. Entonces, ¿se volvió rico porque quiso?
