Ernesto Ruffo Appel, a la reja

Ernesto Ruffo Appel, a la reja

Juan M. Negrete

Hay semanas en las que se apelotonan las notas sobresalientes para la reflexión. Hay que meter el cedazo para escoger la más atractiva. Pero en la que estamos pisando, la detención del primer gobernador panista y su causa, el tema del huachicol fiscal, se robó toda la atención de todo mundo y no la suelta. Así que habrá que dedicarle algunas líneas.

En primer lugar habrá que decir algo sobre la personalidad política de este personaje. Ernesto Ruffo Appel tiene 74 años de edad y un currículum más que denso en nuestros almanaques de la grilla.

Miembro del PAN desde 1984, ocupó el cargo de presidente municipal de Ensenada entre 1986 y 1989. Contendió luego por la gubernatura de Baja California norte, su estado, y los números arrojaron a su favor el 47.83% de los votos. Estos son los resultados formales. Ocupó entonces el puesto por el gobierno  al que contendió. Los registros lo condecoran con ser el primer gobernador que no era el PRI en el país. Luego vinieron otros, pero él ganó el palmito de haber sido el primero de todos.

Con tales lauros, se entiende bien que lo hayan convertido en miembro del Comité Ejecutivo Nacional de su partido, consejero estatal y luego nacional del mismo. Con la llegada de Vicente Fox a la presidencia de la república fue designado Comisionado de la Frontera Norte en tal período. Ocupó un escaño en el senado de la república del 1 de septiembre de 2012 al 30 de agosto de 2018 por su estado. En dicho período se desempeñó como presidente de la Comisión de Asuntos Fronterizos del Norte, así como integrante de la Comisión de Fomento Económico, la Comisión de Marina, la Comisión de Pesca y Acuacultura.

Para las elecciones del 2018 aspiró a ganar el puesto de la candidatura presidencial por el PAN y su coalición, pero se la ganó Ricardo Anaya Cortés. Ocupó la coordinación de la defensa del voto en dicha campaña, pero no hubo necesidad de que aplicara sus oficios, pues el triunfo del candidato de Morena, AMLO, fue contundente.

Con la repetición del triunfo de Morena en las elecciones federales del 2024, los grillos de nuestra derecha se hicieron cargo del desgaste real de los partidos de derecha que contienden en la erena electoral y les nació la idea de registrar nuevas siglas. La ilusión de muchos de estos viejos protagonistas de la oligarquía, desplazados de los puestos claves del poder, consiste en lograr engatusar mayorías de votantes que les vuelvan a tales puestos de control. La vieja militancia panista de Ruffo no le impidió para ingresar a la nómina de uno de estos partidos nuevos. Se le conoce como Somos México. Y dicen las malas lenguas que sonaba fuerte para presidenciable. Pero se le apareció el chamuco con su detención por lo del huachicol fiscal.

Es demasiada la información que fluye en torno al cargo que se le asobrona a Ernesto Ruffo sobre este punto. Ya pasó casi el año de que nos enteraron los canales informativos de que por la vía de nuestros ferrocarriles salían carburantes de nuestras fuentes, se trasladaban a refinerías y laboratorios gringos y luego nos los devolvían al páramo nacional, listos para ser usados. Acá ya nos llegaban pues cargamentos de diesel, de gasolina y de otras yerbas de ese jaez. Pero en muchos casos o evadían nuestras aduanas o ingresaban reportados como otros insumos, sean detergentes, lubricantes u otras cosas. Lo importante es que no pagaran el impuesto IEPS. O sea, toda una fórmula mágica.

El bueno de Ruffo ocupa, según nos informa el reporte oficial de su detención por estos días, un lugar preminente en dicha empresa. Porque, tenía que ser así, su negocio tan turbio aparece como toda una dama empresarial en los salones de nuestra oligarquía, que se presume de impoluta. Mas parece que esta vez ya no engañaron más a nuestros fiscales y los cargos van a tener que ser dilucidados.

Me gustaría traer a la memoria algunos renglones salidos de la canilla de este redactor en enero de 1995, por los arreglos en lo oscurito que realizaban las cabezas del PRI con los del PAN y que dio origen a nuestro PRIAN, ahora en picada, donde destaca la llegada de Ruffo a gobernante.

“Interesante a todas luces resultará analizar la propuesta panista de honradez, que no se cae de los labios de los candidatos panistas. Diego Fernández de Cevallos, contendiente pasado a la presidencia nacional, estuvo pastoreando a los diputados de su partido para que avalasen todas las medidas que impulsó Carlos Salinas desde el gobierno. Fue la conducta del PAN a lo largo del sexenio anterior. Coludidos con el PRI, los panistas apabullaron a los únicos que tuvieron el valor civil y la entereza de oponerse a las aberraciones salinistas. No sólo eso. Muchas de las “derrotas” perredistas, o sea los “triunfos” del gobierno, fueron ruidosamente festejadas. Al grado del exabrupto político mismo. Cevallos llegó al extremo del cinismo de declarar que Salinas estaba gobernando con las tesis de Acción Nacional. Así justificó el panismo, en su momento, su alineamiento oportunista con el régimen.

Esta cercanía panista con el régimen salinista tuvo su premio. Se le otorgó gradualmente un buen número de municipios para que fuese entrenándose a gobernar; la mira, a buen seguro, consistía en ir preparando un buen compañero de alternancia, e impedir el acceso a rivales incómodos como resultan los perredistas, con sus supuestas intransigencias. Así, el PAN recibió directamente las gubernaturas de BC Norte y Chihuahua. Obtuvo Guanajuato mediante un interinato muy dudoso. Su presencia en los municipios fue subiendo paulatinamente: 18 en el 87, 35 en el 90, 49 en el 91, 96 en el 92 y 99 en el 93.” Luego le seguimos, porque el tema da para jalar muchos hilos. Gracias.