Alberto Osorio

San Gabriel, Jal., 02 de julio de 2022.- El pueblo reconocido en el mundo por los relatos del escritor Juan Rulfo, en los textos de El Llano en Llamas y Pedro Páramo, se convierte, en julio de 2022, en un municipio que sufre las consecuencias de la falta de agua potable.

Vecinos entrevistados por Patidero Jalisco revelan que la falla en el suministro del agua potable afecta a cerca de un 40 por ciento de personas habitan en el centro del poblado y diversas comunidades.

“Por ejemplo en el centro tenemos problemas por el abasto, la calle de Matamoros, centro histórico, en la zona de La Loma, también hay problema. Lo que vemos es que el agua no sube a las partes altas, y da la impresión de que las tuberías están saturadas con sarro y lodo”.

“Estamos frente a un problema de una red de agua potable que data de más de 50 o 60 años y arrastra muchos residuos, en algunos lugares el agua es chocolatosa por eso que le menciono”, según las palabras de uno de los vecinos quien opta por pedir que no se publique su nombre.

Otros de los lugareños afectados dicen que los responsables del agua potable en San Gabriel, no se dan abasto para atender la demanda de la población y que, en labores de atención a los ciudadanos, se han tenido que meter muchos de los funcionarios de primer nivel del ayuntamiento ante un problema que se acrecienta a pesar de que el temporal de lluvias ya inicio.

“Eso es lo más paradójico, agua si hay y mucha, pero la tubería ya está colapsada”, según relatan algunos de los vecinos, “los habitantes del pueblo estamos desesperados y parece que el gobierno municipal parece que no sabe qué hacer y ahí ve uno al alcalde y a sus colaboradores también desesperados y parece que no saben qué hacer con el problema”.

Citan que el problema se incrementó luego del alud de lodo, piedras y troncos que se registros el 2 de junio de 2019 cuando el río Salsipuedes se desbordó por diferentes partes del pueblo y al menos un 30 por ciento de la cabecera municipal quedó con una nata de desechos que creció a una altura hasta los tres metros en algunos puntos.

En medio de la necesidad por contar con el vital líquido, el servicio particular de venta de agua se cotiza en un promedio de 350 a 500 pesos por cada pipa de agua.

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