Martes 5 de mayo.- La Casa Blanca presentó su Estrategia Nacional Antidrogas 2026, en la que plantea nuevas exigencias a México para reforzar el combate al narcotráfico. El documento pide resultados concretos en tres frentes: mayor incautación de precursores químicos, reducción de la producción de drogas sintéticas y debilitamiento de los cárteles.
De acuerdo con la estrategia, Washington busca que México limite la capacidad de las organizaciones criminales para operar y para representar una amenaza a la seguridad de Estados Unidos. El enfoque también incluye acciones para frenar el uso de estructuras de mando y control que, según el documento, permiten a los grupos delictivos operar más allá de sus fronteras.
La estrategia forma parte de un plan más amplio que involucra a varios países. Estados Unidos plantea acciones específicas para China, Canadá, Colombia e India, con el objetivo de frenar el flujo de precursores químicos, mejorar el intercambio de inteligencia y reducir la producción de drogas desde su origen.
En el caso de México, el documento subraya la necesidad de aumentar los decomisos de sustancias químicas utilizadas para fabricar drogas sintéticas, así como de reducir la capacidad de producción en laboratorios clandestinos. También plantea que se deben desarticular las redes criminales que sostienen estas operaciones.
El plan se da en un contexto en el que el gobierno estadounidense ha elevado la presión contra las organizaciones criminales, al considerar que representan una amenaza directa a su territorio. En ese sentido, la estrategia enfatiza que el combate debe realizarse desde el origen de la cadena de producción y no solo en los puntos de consumo o distribución.
